18 octubre 2009

Damn.. [again]

Pff.. En verdad no quiero dejar en el abandono este blog, pero es que a veces no tengo muchas historias qué contar, o si las hay son un tanto 'X', aunque creo que después de dos semanas de ausencia es tiempo suficiente, ¿no? Pues bien, aquí voy:

Con todo este show que está tan de moda, el de la desaparición de LyFC, comentamos al final de una clase el viernes. Mi postura es: excelente decisión la que tomó el gobierno. De entre toda la basura que ha hecho [léase la pseudo-influenza, los impuestos, la legalización de ciertas drogas, etc..] creo que es bueno resaltar que al fin -o al menos eso es lo que la mayoría espera- se terminó con toda esa bola de ineptos mantenidos mediocres del sindicato y con ellos, todos sus abusos. Y ahora pretenden hacerse los ofendidos haciendo marchas estúpidas, como si en serio tuvieran algo qué reclamar. ¿Qué decir de los cobros excesivos de consumos  que jamás se hicieron? Claro, al ir a reclamar a las 'oficinas', resultaba que nadie era lo suficientemente competente como para dar un servicio de calidad, y si no eran amenazados con sacar a la luz pública [valga la redundancia] el abuso y la incompetencia que ejercían, nadie hacía nada. Qué decadente. Los van a indeminizar con el equivalente a casi tres años de trabajo, ¿qué más pueden pedir? Lo peor del caso es que, en apoyo a 'los compañeros', los sindicatos de las universidades públicas invitaron incluso a los alumnos -eso sí es ofensivo- a formar parte de aquella marcha estúpida. Por eso odio al sindicato de la escuela a la que asisto. No sé por qué tienen la idea de que el ser empleados de limpieza es peyorativo, ofensivo, y parece que por esa 'razón' no limpian los salones los fines de semana, no colocan papel higiénico cuando se necesita, no ofrecen atención de calidad y mucho menos se dignan a preparar buena comida pero eso sí: cada febrero quieren que se les aumente el sueldo, exigen mayores prestaciones y encima de eso, quieren que hasta sus hijos se vean beneficiados [no se permite la entrada de niños a la cafetería.. pero parece que sólo a los ajenos a los de los sindicalizados, pues los de los 'trabajadores' entran y salen como se les pegue su maldita gana], entre muchas otras cosas. Lo que más coraje me da es que por culpa de ellos y de sus estúpidas huelgas, provocan que la escuela tenga mala fama -cosa que se se contrarresta con el número tan grande de aspirantes cada año-, pero aún así hay muchas cosas con las que estoy muy inconforme. Ahora seguramente se preguntan que si tanto me quejo, qué fucks hago al respecto, ¿no? Pues bien, varias veces he escuchado que para lograr un cambio radical en la idiosincracia hay que cambiar uno mismo.

Mi postura es la siguiente:

· Hacer bien las cosas, y a la primera. ¿Para qué hacer dos veces la misma cosa si puede salir bien al primer intento? Qué importa si eres personal de limpieza, ni que ser barrendero fuera algo tan denigrante como para no esmerarte en tu oficio.
· Amar lo que se hace. Si no te gusta tu trabajo, dedícate a algo que sí te satisfaga, el punto es siempre hacer algo de provecho. Si nada te llena, mátate, pero no seas un parásito en la sociedad.
· Ser amable. Qué decir sobre este punto. Ya muchos sabemos cuántas cosas grandes surgen de esta actitud aparentemente insignificante.
· Siempre superarse. Una vez me dijo una amiga que 'los problemas se resuelven siendo responsable', y esto aplica a cualquier caso. No seas un mediocre conformista con lo que tienes, siempre aspira a más. Si quieres mejorar tu situación, haz todo lo que esté en tus manos para lograrlo.

La fama de mediocre que tiene el mexicano se la ha ganado a pulso él sólo.

1 comentario:

Violetta Schmidt dijo...

Ammm sí, pero ese será el primer paso para privatizar la luz, por tanto los precios subirán y bla bla bla, así que amm no fue tan bueno después de todo...