11 noviembre 2012

I'm OK

No tenía idea de lo bien que se siente estar en paz con el pasado (o con gran parte de él), hasta que lo enfrenté.

Eso fue lo que pensaba hace unas horas. Seguramente recuerdan algunas de las cosas que les contaba sobre los evil exes, y lo mal que llegué a hablar de uno de ellos: Miguel. Hm. No tengo justificación, pero sí puedo decir que estuve muy dolida cuando dije todas esas cosas; seguro fue visceral. Es que, para ser honesta, en esos momentos ni siquiera concebía la posibilidad de perdonarlo. No me imaginaba que por “azares” (yeah, azares…) del destino, en algún punto del futuro volvería a encontrármelo. Era lo que menos deseaba.

A principios de este año volvió a buscarme, para intentar arreglar los asuntos que quedaron pendientes. Igual seguía sin interesarme, pero después de tantas cosas que aprendí en estos meses con el divorcio de mis papás, en el fondo pensé que no tenía nada qué perder escuchándolo. Y eso hice. No me fue tan fácil dar mi brazo a torcer, sobre todo por la manera tan grosera en que terminó todo, pero poco a poco todo fue tomando lugar, y hoy me siento en cierto modo invencible al saber que al fin estoy bien con esa parte del pasado. Y conmigo misma. Porque han de saber que yo también me torturé mucho tiempo pensando que fui una imbécil, que no debí haber hecho tal o cual cosa, o que jamás iba a encontrar a alguien que me tomara en serio. Me costó mucho quitarme esos paradigmas, no era yo la imbécil ni la que actuó mal. Así que, después de mucho tiempo, retomé el contacto con Miguel.

Tan bien estoy ahora, que hace un par de semanas nos vimos para jugar Alan Wake, y ayer fuimos a tomar un café. Juro que hace dos años no pensaba ni remotamente que esto podía suceder. Y wow, no sé qué decir. Es tan increíble estar en paz. Cuando te das cuenta de lo corta que puede ser una vida es cuando más valoras la vida.

Miguel, si llegas a leer esto, en serio te pido que ya no te arrepientas. Lo que no fue en ese entonces, ya no será (it was brutal, haha). Pero ten por seguro que ya no te odio. Quédate tranquilo por eso. Estoy bien. Tú también deberías estarlo.

No fue un adiós

A casi un mes de la última entrada, regreso feliz (aunque un poco retrasada) para contarles que Gigio está vivo; no lo tuvimos que dormir porque fuimos a pedir una segunda opinión. Esta doctora le realizará un par de ultrasonidos: uno abdominal para ver mejor qué tiene el perrito en el vientre, y uno más a la altura del corazón y los pulmones. Se le tomaron muestras para laboratorio y los resultados son aún confusos: puede ser que lo que tenga sea una anomalía cardiaca, o puede ser hepática –por eso los ultrasonidos–. Aunque hay algo que me tiene preocupada: en esos resultados aparece también anemia severa. Y con ello viene también leucocitosis y linfocitosis, cosa que, según experiencias pasadas, son indicios de leucemia. Ay. Mi niño podría tener cáncer. ¿Por qué? No lo sé. Pero prefiero no ser fatalista.

En cuanto a ánimos, Gigio ha estado igual de alegre y cariñoso que siempre. A veces creo que en el fondo sabe que su fin no es lejano; se le nota cierto aire de melancolía en la mirada, pero a pesar de ello nos sigue amando como siempre lo ha hecho.

Que suceda lo que tenga que suceder, lo único que quiero es que, mientras esté con nosotros, tenga la mejor calidad de vida posible.

20 octubre 2012

Adiós, mi amor

No sé cómo empezar a escribir esto. Las despedidas siempre son difíciles, y más cuando se trata de alguien que con el tiempo y su encanto pasó de ser una mascota a un miembro más de la familia.

Gigio es un perrito increíble, siempre que la gente me pregunta cómo es lo defino como “tierno y adorable”. ¿Alguna vez se preguntaron de niños, cómo serían sus animalitos de peluche si tuvieran vida? Bueno, pues algo así es Gigio. Es tan esponjoso y tiene una mirada tan tierna que inmediatamente te invita a abrazarlo o cepillarle su pelo, o simplemente mirarlo mientras duerme acurrucado en tu regazo. Cuando llegas a casa después de un día largo y cansado, te recibe brincando alrededor de ti, te lame las manos y va contigo hasta donde te sientes para que lo saludes también. Es como si te dijera:
– Oh, ¡ya llegaste! ¡Qué emoción! ¿Dónde estuviste? ¿Por qué tardaste tanto? Te quiero :3
Le encantan los niños y los ancianos y es cariñoso y juguetón con ellos; también con otros perritos, pero si se siente invadido reacciona y se defiende ladrando. También le gusta la comida de humano más que sus croquetas; puede comerse tu sándwich del desayuno y beber de tu vaso de leche sin que te des cuenta, pero el rastro que deja con sus huellitas lo delata. En serio, una vez me pasó y tuve que hacerme otro sándwich. Om ñom ñom!

Gigito y yo, recién llegado de la estética.

Llegó a nosotros como regalo de Navidad hace dos años. Cuando se asomó de la caja se veía un poco confundido, como preguntándose “¿Quiénes son ustedes? ¿Me abrazan?”. Yo fui quien lo sacó y lo cargó, mientras mis hermanos le hacían cariñitos y a los tres nos salían lágrimas de ternura y felicidad. “¡Gracias, mamá!”, exclamamos y sonreímos, y nos quedamos ahí con él un buen rato, hasta que le empezó a dar frío y se acurrucó. Lo guardamos de nuevo en su caja y cuando llegamos a casa no sabíamos si dejarlo ahí o permitirle dormir en el cuarto de mi mamá, porque estaba chillando poquito. Así que, durante las primeras semanas, lo dejamos dormir en nuestros cuartos para que no se sintiera solo, hasta que le acondicionamos un rincón con sus cobijas y su bandeja, y lo fuimos educando para que se acostumbrara a dormir ahí. Educarlo para que avisara de sus necesidades fue lo más difícil, arruinó la sala y en varias ocasiones manchó el piso e incluso mi cama alguna vez, pero lo logramos, y entonces cada vez que necesitaba salir rasguñaba la puerta principal, no sin varios castigos y regaños de por medio si desobedecía.

¡Greñitas! A ver, te cepillo :3

A veces, cuando me sentaba a la compu a hacer tarea, llegaba conmigo y se paraba en dos patas para que lo cargara, así que lo ponía en mis piernas y se dormía un rato. Verlo hecho bolita y sentirlo tibio era una sensación tan mágica y maravillosa, que aligeraba mi presión de las tareas para el día siguiente.

Pero hace unos meses empezó lo feo. No sabíamos que probablemente tenía una enfermedad renal congénita (ay Dios, eso se leyó tan de doctora, haha), y empezó a acumular líquido en su pancita, hasta que después de un par de semanas se le hinchó tanto que tuvimos que llevarlo al veterinario para que lo drenara. Esa primera vez creímos que quedaría bien, pero no fue así. Fue el comienzo de una serie de visitas al veterinario por la misma razón. El doctor nos recomendó cambiarle su alimento de siempre por uno especial para enfermedades de los riñones, y nos prescribió un diurético que teníamos que darle cada mañana durante tres días. Se suponía que con eso mejoraría, sin embargo, tampoco sucedió y las visitas eran cada vez más frecuentes. Creo que ya hasta se resignaba cuando le hacían la incisión, ya no chillaba, pero en sus ojitos se reflejaba el dolor. El doctor nos dijo que era peligroso estar abriéndolo tan seguido, y nos dijo que necesitaba practicarle un ultrasonido para ver qué tenía, pero, ah, es aquí cuando me siento más impotente y enojada conmigo misma, porque no teníamos dinero para llevarlo. Y peor aún cuando a mi mamá le robaron la tarjeta de débito, donde tenía algunos ahorros para situaciones de emergencia y, las personas que encontraron la tarjeta se los gastaron todos, ¡completos! ¡La dejaron en ceros! Qué maldita mala suerte y qué malditas basuras. O que probablemente habría que operarlo para ver qué estaba mal, cosa que tampoco se hizo, por la misma razón.

Con el tiempo le fue creciendo una bola. No sabemos si es un tumor o qué rayos, pero cada vez era más grande, y si le palpabas la panza la podías percibir. Ayer, el doctor nos dijo que Gigio tiene los ganglios y la vejiga muy inflamados y que, efectivamente, está perdiendo calidad de vida. Y ayer fue cuando más mal lo vi, de todas las veces que me ha tocado verlo mientras lo drenan. Esta semana fue crítica: notamos que algo estaba muy mal desde el momento en que dejó de avisar cuando quería hacer sus necesidades, y el color y la textura de éstos no era normal. Un par de veces llegó a orinar rojizo, como si fuera sangre diluida o qué se yo. De pronto encontrábamos el piso sucio, pero no era por capricho del perrito, sino porque quizás ya no puede controlar sus esfínteres. Cuando veía que nos dábamos cuenta y lo mirábamos corría a esconderse a su rincón antes de siquiera decirle algo, como si pensara que había hecho algo muy malo y pues, no.

Después de meditarlo entre todos concluimos, con todo el dolor del mundo, que lo mejor para Gigio es dormirlo. Que descanse de todos sus males antes de que empeoren. De por sí. Qué pena, yo me lo imaginaba con nosotros por varios años más. ¡Es que está chiquito! El viernes pasado (12 de octubre) apenas cumpió dos años. No merece morir tan pronto, ni así. Por la tarde lo llevaremos, y sus cenizas tendrán un lugar especial en el altar de Día de Muertos.

Mi niñito precioso, no sé qué voy a hacer sin ti. ¿Quién me va a recibir con tanto cariño cuando llegue de la escuela? ¿Quién va a ir a despertarme en la mañana para que no se me haga tarde? ¿Con quién voy a jugar a la pelota? Llegaste a nosotros cuando las cosas entre mamá y papá estaban verdaderamente mal, nos aligeraste la tristeza y nos la cambiaste por muchos momentos felices. Nos enseñaste el cariño incondicional y el amor por los animales. Nos ayudaste a ser algo más responsables, porque cuidar a una mascota requiere dedicación y mucho, pero mucho amor. Y sobre todo, nos amaste por encima de los regaños y nuestra inexperiencia para cuidar a un animalito. Eres nuestro primer perro y eso jamás va a cambiar. Ningún otro va a ocupar tu lugar ni tu rincón. Qué más quisiera yo que esto no estuviera sucediendo, que estuvieras sano y que fueras para siempre, pero dicen que así es la vida y que estas cosas suceden.

Yo sé que vas a seguir cuidándonos desde donde vayas a estar, y que nos vas a recibir con el mismo cariño de siempre cuando lleguemos contigo.

Al rato te alcanzo, corazón. Disculpa si me tardo un poco. Te quiero mucho.




Adiós, mi amor.

19 septiembre 2012

Are those evil exes back? Really?

No soy, no seré y no me creo Ramona Flowers, pero parece que varios evil exes se han puesto de acuerdo para reaparecer durante este año. ¿Por qué? No tengo ni puta idea. ¿Y saben qué? Es horrible. Porque no sé cómo lidiar con ello; jamás ninguno me había vuelto a buscar y mucho menos he regresado con alguno. Eso de “donde hubo fuego…” no es precisamente lo mío.

Y es que, se supone que te terminan porque ya no te quieren, ¿no? Ergo, no habría razón para seguir al tanto de las vidas de cada uno ni para iniciar una “amistad”. Eso no existe.

Los que han aparecido, tal parece que han venido a expiar añejas culpas. Que si porque “fuiste mi primera novia”, que si porque “fui un idiota” o que si porque “necesito decirte que aún me acuerdo de equis fecha que pasamos juntos hace exactamente un año”. Ahora es el turno de hablar de éste último porque el primero es de chocolate y del segundo no tengo nada qué decir.

Alan, es la segunda vez que me escribes en lo que va del año. Primero por mi cumpleaños, y después porque, efectivamente, recordaste el viaje a Ixtapa de hace un año. Y te agradezco la cortesía de felicitarme, ¿pero la nostalgia? No me malinterpretes, es sólo que, literal, no entiendo a qué viene el hecho de que necesites escribirme después de tanto tiempo de haber terminado. Es cierto, para mí ese viaje tampoco pasó inadvertido, pero ya fue. ¿Después por qué volverás a escribirme? No me contestes, no quiero saberlo. 
No sé qué sea de tu vida en estos momentos y tampoco me interesa realmente, aunque sí espero una sola cosa. Que estés consciente de que, en caso de que estés saliendo con alguien, no se vale que me escribas. Es decir, ¿salir con alguien pero seguir escribiéndole a una ex porque extrañas ciertos momentos con ella? ¿Porque aún recuerdas su cumpleaños, o porque de pronto te dio una nostalgia terrible? Primero termina de sanar tu corazoncito lastimado. Alan, eres el único al que no tenía en calidad de patán. No lo arruines. 
Ahora, ya que estoy hablándote, voy a explicarte por qué cuando terminamos, te dije que no creía encontrar después a alguien tan awesome como tú. Porque cambiaste completamente las expectativas que espero de un noviazgo. Cambiaste mi manera de ver muchas cosas; caí en la cuenta de que ya no estoy para noviazgos escolares, no porque sean malos, sino porque empiezo a pensar en mi futuro ahora que estoy en mis últimos meses de la universidad, y lo que quiero en mi futuro es un trabajo que me permita crecer tanto como lo grande que eres tú. 
Empecé a tomar más en serio mi vida, reordené mis prioridades y me tracé un mapa de mi mísma a cinco años. Me inspiraste a todo eso. Y además, me demostraste que no todos son unos patanes. 
Sí, te aprecio, pero por favor déjame tranquila. Tuviste tus razones para dejarme, ¿no? Respétalas.

Lo único que espero es que los fantasmas del pasado dejen de perseguirme y me dejen tranquila, aún cuando sepan a qué ciudad pienso mudarme si es que tengo que huir de ellos. Que me dejen continuar mi vida y hagan la suya.



23 agosto 2012

Just a second chance

Musiquita del post:
Six days at the bottom of the ocean - Explosions in the Sky

Hace rato estaba leyendo dos viejas conversaciones de msn. Bueno, no tan viejas, son de hace unos meses, pero siento como si desde entonces hasta hoy hubieran transcurrido algunos años. A veces me sorprende cómo se puede perder la noción del tiempo. Una era con mi último ex, Leonardo, y otra era con una amiga del anterior inmediato, Alan. Ja. Ambas me llenaron de cierta nostalgia y toda la tarde estuve pensando todo lo que no pensé en esos meses. Recuerdo –por mi memoria y por haber releído algunos posts– que cuando terminé con Alan, los días posteriores estaba emberrinchada, porque estaba convencida de que él era lo mejor que me había pasado en la vida y que probablemente jamás iba a vivir una relación tan épica como la que tuve con él. Por supuesto me desahogué y viví mi tristeza como yo creía que tenía que hacerlo y poco a poco fui sanando o, mejor dicho, algo rápido, porque al cabo de dos meses y sin esperarlo, apareció Leo. Así, tal cual.

El ciruelo ❤
Una tarde me quedé en la escuela después del servicio social para tomar fotos de las flores de los ciruelos, porque sólo crecían en esa época del año y duraban unas cuantas semanas. Dejé mis cosas en el locker, tomé la cámara y salí a la explanada a prepararla. Comencé a tomar las fotos, buscando infinidad de ángulos y pensando únicamente en la necesidad de comprar un tripié. Estaba tan absorta que me asustó cuando me habló, pero lo tomé con humor, me pasa todo el tiempo. Empezamos a platicar sobre mi cámara, me preguntó por qué amo la fotografía, lo que más me gusta retratar. Incluso me dio algunos consejos para captar lo que quería de esas flores… En fin, se veía en verdad interesado, tanto, que decidió llevarme a un lugar “sorpresa” desde donde, me aseguró, obtendría imágenes preciosas. Pero yo lo adiviné: era la azotea del edificio que recién se acababa de construir en la escuela. 
–¿A poco ya has ido?–, inquirió.
–Sí, y es uno de mis lugares favoritos, tanto para tomar fotos como para simplemente estar–, le respondí.
–Vamos, pues.
 
Y fuimos. Fue una tarde especial pues, mientras yo capturaba el paisaje, él me platicaba sobre su vida actual, la música que le gustaba, su vida anterior en Cd. Obregón, sus planes… Todo con cierto aire de complicidad, como si nunca se lo hubiera contado a nadie más. Me sentí afortunada. Cuando me cansé de tomar fotos nos sentamos un rato y entonces él me preguntó sobre mí, la música que me gustaba, mi vida anterior, mis planes… Y así estuvimos hasta que anocheció. Al momento de irnos, antes de bajar, me pidió un beso. Me pareció tan tímido y a la vez tan lindo, y me sentí halagada. Creo que hasta me enrojecí un poco, y acepté. Fue el beso más dulce que alguien me ha dado hasta ahora.

No es que apareciera él de pronto; de hecho lo conocí durante mi estancia en el servicio social e incluso bailamos en la fiesta de fin de año de la División, sólo que casi no platicábamos. Lo que apareció fue ese cariño especial y atracción y sensación de afinidad. Y hoy caí en la cuenta del error tan grande que fue pensar que no habría alguien tan o aún más épico como Alan. En serio qué estúpida.

–Es que no creo que haya alguien mejor que tú; eres lo mejor que me ha pasado…
–…hasta ahora.
–No, ¡de verdad!
–Ya habrá alguien, te lo prometo.
–¡No, no lo habrá!

Alan tenía razón. Y no tengo idea de por qué Leo y yo terminamos. O bueno, sí, sí tengo idea. Y fue otra estupidez. Mis berriches y enojos exagerados por cosas tontas terminaron con su paciencia. Era lógico. Un día decidí tomar un poquito de distancia, pero no se lo dije y fue, de nuevo, un error garrafal porque ambos comenzamos a hartarnos uno del otro. No mucho, pero dejó de emocionarnos el hecho de vernos, hasta que él habló primero y terminamos. Fue raro, porque estuvimos de acuerdo. Y fue aún más raro, por lo menos para mí, porque unas horas después fui al concierto de Noel Gallagher. Definitivamente no quería, estaba triste. Pero él me animó, diciéndome que a lo mejor con eso me sentiría mejor. Y tenía razón. Después de ese día, fue poco el tiempo que volví a verlo. Terminé el servicio social antes que él, aunque en una ocasión nos encontramos en la cafetería a la hora de la comida y comimos juntos. En otra, él me vio mientras esperaba a que empezara mi clase de hawaiiano.

Lo siento, tenía que hacer toda esa introducción para llegar a lo que realmente quiero decir. Que me arrepiento de haber sido tan tonta, primero, por aferrarme a Alan para después enterarme de que “no estaba tan seguro de quererme” (…vaya…) y, segundo, por no haber caído en la cuenta de que tenía razón: que sí hubo alguien aún más épico y lo desperdicié.

… … … …

Y que desearía una segunda oportunidad con Leo.

20 agosto 2012

Ayer soñé contigo, Leo

Musiquita del post:
Welcome to Bright Falls - Petri Alanko

Últimamente he estado pensándote mucho. Admito que te extraño, tal vez más de lo que debería, no sé. Pero fuiste muy importante y te recuerdo con cariño; no tienes idea de lo mucho que significas. En serio.

Soñé que paseábamos tomados de la mano en un centro comercial. Cosa rara, porque si algo odiabas eran los centros comerciales, ¿cierto? En algún momento entrábamos a nuestras respectivas tiendas de ropa favoritas, sólo que yo tardaba un poco más y salías a buscarme a donde yo estaba, y me decías lo que siempre cuando me encontrabas.

—¡Mi amor!—, exclamabas, con tu característica ternura mientras me sonreías y entrelazabas tus dedos con los míos. Y yo no atinaba a decirte nada, pero te sonreía también y te acariciaba el rostro porque me sentía tan feliz de verte cuando me encontrabas.

Salíamos de ese lugar y, de pronto, en otra escena, estábamos en tu recámara. Si alguna salida contigo me encantaba, puedo decir que eran las tardes en tu casa, en tu recámara. Ya fuera en la intimidad o simplemente viendo una película, tu habitación pronto se convirtió en un lugar especial. Y eso sucedía en el sueño.

No recuerdo nada más, pero desperté sonriendo. Un poco melancólica, sí, pero feliz.

¿Alguna vez te has sentido afortunado de haber conocido a alguien? Bueno, así me sentí. Sé que muy probablemente nunca leerás este texto, y no importa, porque lo escribo para mantener ese sueño lo más vívido posible. Para no olvidarme nunca de ti.

Te quiero. Gracias por todo.

19 agosto 2012

I thought about leaving, part II

Musiquita del post:
Chill - The Rasmus

Sí, ya sé que prometí escribir un update al día siguiente del post anterior. Obviamente tardé más de un día pero, meh, who cares.

Ese día [en el que prometí publicar este post] fue increíble porque lo pasé con Ricardo, en Coyoacán. Hace meses que moría por ir a Coyoacán, incluso había hecho planes con Alan alguna vez y con Leo en otra ocasión pero por razones que ya no recuerdo jamás se concretaron y me hizo feliz el hecho de que, en esta salida con Ricardo*, el paseo a ese lugar no fue planeado. Esa tarde ambos nos hicimos un tatuaje de henna; el de él era bastante más discreto que el mío y olvidé tomarle foto [ :( ] pero aquí está el mío:

Florecillas hawaiianas, ¡no podía ser mejor! Gracias, Ricardo :)

Ah, y es que además ese día cerramos un trato, del que no les puedo contar mucho gracias a… la familia stalker. Meh. Once again, who cares.

Y.. bien.. *sigh*.. También prometí –o no– contarles por qué he estado pensando en irme.
De la ciudad.
A otra.
En otro estado.
Algo lejano.
A vivir.
Sola.
Sí, sola.
Durante algunos años.

Primero, porque creo que ya les había contado que quiero independizarme. Si no, bueh, lo saben ahora. Supongo que no hay mucho qué decir al respecto; es bastante claro.

Segundo, no me gusta la calidad de vida en mi casa. Familia stalker, esto les interesa: no me gusta la calidad de vida en mi casa porque, a dos años del divorcio de mis papás, mi papá sigue viviendo ahí a pesar de la orden que un juez estipuló en su momento, y no tienen la menor idea de lo exasperante que es eso. Parece que no pierde ninguna oportunidad para fastidiarnos. Así que prefiero vivir sola y lejos, pero tranquila, por salud mental y emocional.

Tercero, quiero alejarme lo más posible de todas aquellas personas [antiguos novios, principalmente] que se han entrometido en partes específicas de mi vida sin tener otro motivo más que el de molestar –porque eso es lo que parece– y que no sólo eso, también han estado demasiado atentos a los favoritos y RT's que he hecho en mi cuenta de twitter. Ja, como si no me diera cuenta. Tan lejos los quiero, que no me gustaría volver a encontrármelos jamás en la vida. O por lo menos no en esta ciudad ni en bastantes años. También por salud mental. Vivo con la ligera paranoia de encontrármelos cuando menos lo espere. Not even cool.

Y último, quiero conocer las playas del estado al que quiero irme. Leo solía platicarme algunas cosas bonitas de esos lugares.

Y ya.


*Paréntesis: No, Ricardo no es mi novio. No, no tengo novio. Y no, for a very long time tampoco me interesa tener uno.

31 julio 2012

I thought about leaving, part I

Han pasado muchas cosas desde el deceso de mi tío. Muchas que no imaginé. Algunas para bien y otras no tanto. Es difícil volver a escribir después de tanto tiempo, y ahora sí no sé por dónde comenzar.

Bien, first of all, por fin terminé el servicio social. Fue lindo, y todavía fui unos días después de que acabé, para pedir ayuda con mi tarea de DTP*. Debo decir que mi jefe es la onda [así como era Julete, haha]: ese día me dejó usar el cemento Iris para pegar una etiqueta sobre otra que arruiné. Uh, y ya que hablo de DTP… me enamoré de mi profesor. Oh gawd, sí. ¡Qué! Está guapillo el mushasho, además es buena onda y muy bueno como profesor. Es recién egresado de mi carrera y creo es un año mayor que yo. Hace un par de semanas teníamos que ir a su cubículo** por si teníamos dudas del proyecto final o simplemente para revisión, y me regaló una bolsa con cosas bonitas de un evento de Ilustración que también organiza la escuela. Miren :)

Éste fue creo a principios del año y no fui, no recuerdo por qué.

Ah, y no sólo eso: nunca lo hubiera imaginado, pero ¡me invitó a la presentación de una nueva revista del Departamento en el que trabaja!


Después del evento hubo morbvino de honor –o algo así–, pero no me atreví a acercarme a él porque me daba pena con el resto de las profesoras, y uno de los profesores que ya me conocía desde el día de la revisión creo, creeeeo que algo le sabe al de DTP. Hmm. Supe que a algunos les dio sueño por el vino tinto y después se fueron a algún lugar a seguir celebrando.

¿Qué más? Pues… reprobé la materia de mi proyecto de titulación. Así o más mediocre. Me siento frustrada y enojada conmigo misma y con las circunstancias. Verán, esta materia está dividida en 3 trimestres que equivalen a un año real. Reprobé la última parte. No hay examen de recuperación. No se abrirán grupos para el próximo trimestre. Mi salida de la universidad se va a retrasar más de lo que estaba planeado. ¿Y qué pasó? Que abandonamos el proyecto en el que habíamos estado trabajando en el equipo por falta de recursos del mismo Departamento para echar a andarlo –de lo cual nos dieron aviso demasiado tarde–; por las actitudes de dos tipos de otro Departamento (“pero pueden presentar el proyecto de manera hipotética”, nos dijeron); por un cambio radical de proyecto y por el tiempo limitado que teníamos para desarrollarlo desde cero. O sea: que todo el trabajo que hicimos en 8 meses tenía que salir en 5 semanas y además había que hacer la tesina, un manual de identidad, un catálogo de productos y un stand para la expo infernal. Not even cool. Éramos 3, pero entre 2 abrimos a la otra integrante porque no tuvimos noticias de ella en mucho tiempo y su desempeño en el primer proyecto era pobre. Entonces, no terminamos y el día de la expo infernal el profesor nos evaluó como insuficiente. Y valió un carajo. Y desde hoy tengo 8 meses para hacer otro.

También reprobé DTP. Sí, la del profe que me gusta [pero en ésta sí puedo aplicar recuperación]. Por darle más importancia al proyecto de titulación no terminé el final de DTP, que era sólo imprimirlo en pliego por ambas caras como si fuera archivo de imprenta y doblarlo como si estuviera terminado. No calculé bien mis tiempos y no fui a imprimirlo. Sólo tenía la documentación lista el día de la entrega, pero no quise sacar 6 porque sí le dediqué tiempo al resto de esa materia. Entonces decidí tener el 10 aunque fuera en recuperación.

¿Algo más? Sí. Una de mis profesoras, que se dedica al desarrollo personal, me ayudó a superar en gran parte la pérdida de mi tío :( Un día en su clase no pude con la tristeza y llorar fue inevitable. Así que salimos, me dio algo de terapia y me sentí mucho mejor. Como liberada. Además me ayudó muchísimo el hecho de regresar al hawaiiano.

Y ya, por el momento. Al rato hay update y puede que ahí sepan por qué he estado pensando en irme.


* DTP: Desktop Publishing.
** Cubículo, qué palabra tan rara.. y chistosa.

15 mayo 2012

Departure

Musiquita del post:
Departure – Petri Alanko (Alan Wake OST)

Sé que este no es un adiós definitivo. No lo será. Pero no deja de ser triste.

Hasta ayer por la tarde, no sabía lo que se sentía perder a un ser querido. En serio. ¿Y saben qué? Se siente horrible. Es triste recibir una noticia así por teléfono, y es más triste aún el camino de regreso a tu casa con miles de lágrimas acompañándote. Traté de ser fuerte y aguantar, al menos, hasta llegar a la parte en la que tengo que caminar, pero no pude, y no valía la pena. Llegué a mi casa, y ahí ya estaba mamá, esperándome.

"Holo", le dije, y nos abrazamos.

En la noche fuimos a velar el cuerpo. Vi a mi tío, parecía que estaba durmiendo, y aunque estaba consciente de que no despertaría, en mi mente imaginaba que sí. Se veía tranquilo. Recordé las últimas pláticas que tuve con él, hace poco. Me habría dado tanto gusto que estuviera en mi graduación. Pero sé que, desde donde esté, cuidará de los que nos quedamos.

En fin.

Ay, tío. Vamos a extrañarte tanto.




Voy al entierro. Regreso…

06 mayo 2012

Lo que quiero es el viaje de Fotografía

Y así es como empieza lo que supuestamente es el último trimestre de mi carrera, con todo lo que eso implica: probables desvelos con el proyecto terminal, posible viaje de fotografía a la playa (igual que hace dos años, ¡no puede faltar!), cambio de diseño de mi página, búsqueda de becas para estudiar la maestría, retomar el francés… son tantas cosas. Ah, y el ejercicio. Sí, leyeron bien: ejercicio. Gracias a las tantas horas libres que me dio mi nuevo horario, ya no tendré pretexto para no estar en forma para las próximas vacaciones; eso de estar sentada más de 8 horas al día no está nada bien. Confieso que estoy algo nerviosa, nada puede salir mal.

También empiezo a pensar cada vez más en el primer empleo. Hace poco vi una oferta de becario de diseño gráfico, en Veracruz. Dejaría muchas cosas por tomarla. También he pensado mucho en aquello de irme a vivir sola, y aunque no es un plan inmediato, no lo descarto, pero ¿qué haría cuando me enferme, como esta vez?*…

*Paréntesis: Es que me enfermé horrible del estómago este fin de semana; el primer día apenas si me podía levantar con tantos malestares encima. Mamá me llevó al doctor, pidió las medicinas por teléfono y preparó mi comida especial. Todo eso, tendré que hacerlo yo sola dentro de unos años.

¡…o cuando viva en Finlandia! En fin.

Será un trimestre increíble, quiero pensar. Y así será.

20 abril 2012

Godínez

Esta imagen no me pertenece. No molestes con tus ridículas políticas de Blogger, Google.

Bueno, se suponía que iba a escribir este post hace como 4 horas, sin contar que también tengo que redactar otros dos ensayos para la escuela y que son para la siguiente semana. Anyway, who cares.

Estos días en el servicio social me he sentido muchas veces como una completa godínez. Ya saben, esa gente que trabaja en oficinas de 10 am a 18 pm que tiene que convivir con otros godínez, que casi nunca se mueven de su lugar –a no ser que haya un temblor–; que ocasionalmente sacan copias y tienen que hacer un registro de su hora de llegada y de salida. Antes me gustaba ir a la oficina, era divertido, pero dejó de serlo cuando hace un par de semanas comenzaron las vacaciones y mi jefe, sin preguntarnos a mí y a mis compañeritos, nos hizo ir a "trabajar" –lo escribo entre comillas porque no nos pagan por ir, pero siempre hay algo que hacer y tampoco es voluntario–.

Podría escribirles miles de cosas referentes a mi mediano gusto por ir a esa oficina, pero eso es tema para otro post. La razón por la que escribo éste tiene que ver con la foto de Ramona y con las libertades que tengo en la oficina: sí, teñir mi fleco de colores, sin que ningún jefe me lo prohiba. Incluso las secretarias, lejos de verme 'rara', varias veces me han dicho que les agrada, ja. Se supone que en diciembre terminaré la Universidad, entonces sí podré llamarme Diseñadora de la comunicación gráfica, y tendré que dedicarme a enviar curricula a diestra y siniestra hasta que algún lugar me contacte y me cite para una entrevista. Y obviamente hasta entonces me conocerán con todo y mi cabello de colores porque, ya saben, nunca se debe poner la foto en el curriculum. No quería pensar en ese futuro, pero es inevitable. ¿Qué impresión les causará ver a una chica con fleco magenta […o rojo, o verde, o azul, o violeta, o plateado]? ¿Será razón suficiente para que no me contraten? ¿Todavía tengo arraigadas esas ideas ochenteras sobre el hiring? Tal vez sí, algo de esto último. Mi papá, que ha sido gerente de RH por mucho tiempo y se ha encargado de contratar y despedir a mucha gente, alguna vez me comentó que no contrataría gente de apariencia 'extravagante': tatuajes, perforaciones, cabello teñido de colores llamativos [  :(  ], etcétera, aunque esto va de la mano con las políticas* de la empresa en cuestión…


* Paréntesis: he leído que 'políticas' es otro de esos términos ochenteros, obsoletos, y que ahora se les llama 'lineamientos', ya que esta palabra remite a mayor flexibilidad y deja de lado la rigidez implícita en 'políticas'.


…por lo que sí me preocupa un poquito este punto, porque si bien es cierto que estos tiempos no son los mismos de hace 1O ó 12 años, todavía existe discriminación por la apariencia de la gente incluso por encima de sus capacidades y habilidades, lo cual me parece patético per se.


** Segundo paréntesis: No confundan mi idea de apariencia con descuido de apariencia personal: que no se bañen y les importe un pepino. Eso.
       **Paréntesis del paréntesis: Una vez en la prepa, tres bandas de rock tocamos por ser día del estudiante. Un integrante de esas bandas, un tal Raven, que era dark estaba ayudando a sus respectivos compañeritos cuando, en algún momento, coincidimos en la mesa donde teníamos todas las guitarras. No les miento, estábamos a menos de un metro de distancia y su olor era muy desagradable: tenía días sin usar desodorante. Ew! Me alejé de él por eso. Y escribí este sub-paréntesis para ilustrar la idea del principal.


Además, ¿por qué no habrían de contratarme? No soy problemática, puedo adaptarme al trabajo en equipo y pongo atención a las indicaciones y especificaciones que se me piden. También me gusta usar agenda y aprender cosas nuevas, y defiendo mi trabajo [desde la concepción de la idea hasta las condiciones de pago]. ¡Amo! mi carrera y siempre cuido mi apariencia. Actitud + aptitud: Combo breaker! ¿No vale esto más que un fleco teñido de magenta […o rojo, o verde, o azul, o violeta, o plateado]?


***Tercer paréntesis: Tampoco tengo tatuajes ni perforaciones, por si se lo preguntaban.

08 abril 2012

It's like I wanted to break my bones

Holo otra vez, stalkers. Creo que ésta es la ausencia más larga de todas las que he tenido en el blog, ¡poco más de dos meses! Pero, bueh, ya regresé para darles de qué tuitear hablar.

Ya ni me acuerdo qué les dije en el último post.

Ah, sí. Uy, bueno. Primero, perdóname, Ricardo, por haber olvidado hablar con mi coordinador de carrera para lo de ThinkQuest. Sí lo difundí entre mis compañeros y sí mostraron interés, pero el tema se volvió efímero como todas las cosas que se publican en fakebook. Supongo que pronto habrá otra convocatoria similar.. Prometo no olvidarla esta vez, porque ya tengo agenda para apuntar tooodos mis pendientes.

Y ¡oh! ¿Recuerdan que les comenté del equipo de porristas? Bien, pues –sólo en parte– me retracto. Porque ya no me gusta tanto estar en la oficina. Algunas peticiones sin sentido de cambios para el boletín, como integrar una carta editorial distinta a la de la revisión del día anterior, cambiar altas por bajas (o viceversa) o usar colores distintos para los títulos sólo porque sí, llegaron a desesperarme al grado de ponerme tan de mal humor que me provocaron mi primera discusión con Leo. Sólo por eso me retracto, porque como seguramente ya adivinaron eso fue a escasos días de que Leo y yo empezáramos. ¡Aaaaw! El jueves cumplimos un mes, pero prometimos que no los contaríamos porque es muy mainstream tenemos la idea de que contar los meses se vuelve rutinario. Y ya me acordé, no le caía mal ni lo asustaba; era nuestra timidez, ja.

Ya salí de vacaciones, por lo que tendré tiempo suficiente para terminar de jugar, ahora sí, Alan Wake, y empezar el American Nightmare. Es que no me canso de decirlo, ¡es buenísimo! Los efectos, las armas, la música. Es perfecto. También, como ya es costumbre de vacaciones, me iré a la playa. Y retomaré las clases de francés para enseñarle a Leo.

También hice paaay de limón con la súper receta que me pasó Mare, y quedó delicioso. Podría venderlo en la escuela, creo que sería todo un éxito. Y trufas de chocolate y galletas, y todo ese girly stuff que nunca en mi vida imaginé que haría. Sí sé que cocinar se me da muy bien, ahora veamos qué tal se me da la repostería.

Aaaah [ok, de esto también ya pasó algo de tiempo pero ¡meh!], los cumpleaños de Michelle y Román, fueron épicos. Los jelly shots, los panditas de tequila y Row Revolution fueron lo que más me gustó de la fiesta de Michelle, y de la de Román, el hecho de que no pudiera terminar él solito un litro de cerveza, mjaja!


Román :)

Pues ya. Obviamente pasaron más cosas pero el post ya es muy largo.

06 febrero 2012

¿Febrero?

Pues según les iba a platicar en este post sobre el proyecto de página web con Ricardo, pero ya no me dijo nada :( Entonces vengo a escribir sobre cosas random que han pasado desde entonces.

Primero, un día vi en la escuela una convocatoria –por llamarlo de algún modo– para formar parte del equipo de porristas. Por un momento lo pensé, pero cuando vi que los horarios de ensayo interferían con los del servicio social, lo descarté. Llámenme ñoña si quieren, pero preferí estar en mi oficina, tranquila, en vez de estar rodeada de las chicas más detestables de la escuela. Hay una en especial a la que Benitool y yo nos referimos como 'güera vodka';* desde que la vi desayunando en una de esas casas de perdición atrás de la escuela, no me cayó nada bien. En fin.

Segundo, me enteré del nuevo episodio de Alan Wake: Alan Wake's American Nightmare. Vi el tráiler y una entrevista a los desarrolladores y ¡está increíble! Nuevas armas y nuevos enemigos, más poderosos, como los poseídos con motosierra. Pero ya no les digo más porque los spoileo.

He querido platicar con Leo, uno de mis compañeros de la oficina, sobre eso porque creo que también es fan, pero entre la falta de momentos oportunos [siempre está trabajando] y mi timidez, no he podido. Mi timidez, porque creo que lo asusto :( No sé, algo pasó en la comida de fin de año de la oficina que parece que lo que menos quiere es estar cerca de mí. Y antes de que piensen mal, eso que pasó no fue más que me sacó a bailar y me dio pena –al final acepté, y han de saber que baila muy bien–, será porque en ese entonces yo tenía novio, o no sé. El punto es que no ha habido oportunidad de decirle.

Pero volviendo a Alan Wake, saldrá para Xbox Live Arcade el 22 de febrero. ¡Regálenmelo!

Tercero, he pensado mucho en hacer un blog fotográfico. Ya sé que ya tengo flickr, pero no es lo mismo. Quiero hacer un subdominio en mi página, a modo de diario, y postear una foto por día, con un texto breve sobre algo que haya pensado en el momento. Y si creían que este blog ya era personal, prepárense para el fotográfico. Ah, y también he pensado en rediseñar mi página. Les aviso cuando estén.

Último, la graduación. Oh-my-fckn-god, sí. Me pone nerviosa de sólo pensarlo. Dejando de lado el vestido, los zapatos y el costo del boleto, el hecho de pensar que estoy a un paso de terminar la carrera a veces se siente como un balde de agua fría. Pero también me confunde el hecho de que la escuela quiera organizarla así como que ya, que sea en abril. Y la generación termina en julio/agosto. Todo mal. Pero si en vez de eso nos patrocinan un viaje –la verdad me gustaría más que la fiesta– estaría más que perfecto.

*Güera vodka: Porque tiene 'la tapa blanca' y 'el oso negro'. Ya sé, qué corriente, pero no lo dije yo, fue Benitool.

Y ya, yo me iba a dormir hace una hora y media.

20 enero 2012

Hoy fue mi segundo mejor día del año

Y espero que hayan muchos más así [el primero fue el martes pasado, porque Valeria y yo fuimos al concierto de Apocalyptica].

Hello, beautiful people!

Fui a la escuela un rato, sólo para arreglar unas cosas que estaban feas de mi horario y después quedarme a platicar un rato con las TOOL; no tuve clases. Saliendo de la escuela las cosas se pusieron aún mejor: fui a comer con Ricardo, para platicar sobre la dinámica de ThinkQuest. Fuimos también a su oficina, es como un laberinto pero extrañamente me agradó ese lugar, y el rediseño del comedor les quedó increíble, es super bonito. Y me regaló unos promos de Oracle que me encantaron, miren:



Platicamos de muchas cosas, de algunos "incidentes" recientes, de la sociedad diseñada para odiar al otro, de un muy probable proyecto de página web –del que mejor escribo en el siguiente post, si todo va bien–.. Me hizo pensar y reconsiderar varios puntos de mi manera de pensar, pero creo que lo más importante y en lo que ambos estuvimos de acuerdo, fue que nadie tiene la certeza de quién es en realidad puesto que siempre estamos en cambio.

– ¿Quién es María Ximena?
– Hm, ¿quién es María Ximena? No sé. En este momento te puedo decir que soy soon-to-be Diseñadora de la Comunicación Gráfica, pero no podría decirte lo mismo dentro de 1O años.
– Qué bueno, porque eso sería muy grave..

Tal vez vayamos a patinar en hielo la siguiente semana, desde hace mucho tengo ganas y sería increíble, antes de que se vaya a vivir a otra ciudad :( Ok, para eso falta un poco de tiempo, pero igual extrañaría los días como hoy. ¡Ah, importante! Es posible también que me consiga mi añorado iPhone :) Es que, ahora sí, mi actual celular está a punto de morir. Ya no me importa que el display esté muy dañado o que la carga de la batería dure un día; no tengo señal en casi ningún lugar al que voy. Además, las pantallas touch son lo de hoy.

En serio no me canso de pensarlo: qué gran día fue el de hoy. Gracias, Ricardo.

15 enero 2012

No pensé que…

"No pensé que lo que hice fuera a afectarte tanto",
"No pensé que fuera a lastimarte",
…y otras frases igual de hirientes.

No pensé, simplemente eso. Es tan fácil decirlo. Es tan fácil olvidarse de una persona y lastimarla, hacerla a un lado e ignorar el daño que le causas, que cuando regresas y te das cuenta de todo, no puedes hacer mucho para repararlo. Y empiezas a sentir que algo está mal cuando haces un poco de memoria y te percatas de que desapareció en algún momento, sin previo aviso, sin dar explicaciones, porque no las mereces.

No pensé. Claro, siempre es más fácil no pensar. Lo verdaderamente difícil consiste en pedir perdón antes de que sea todo más complicado de lo que ya es; vaya, no dejar pasar un lapso ridículo.

No pensé. Arrepentimiento y culpas que bien podrían haberse evitado.

Ya sé, ya pasó y entiendo perfectamente que ese dolor ya fue. No me aferro, pero tampoco es tan fácil dejarlo.


"Cambia la gente y la deslumbra, porque el mundo a veces falla"

12 enero 2012

I know you're wondering when~

Musiquita del post:
Sometimes – Melanie Horsnell
Someday – Nickelback

Hola, stalkers. ¡Feliz año nuevo! Lo sé, no escribí post de 31 de diciembre como el año pasado pero no importa, mejor así, porque no tenía mucho qué decirles. Mi inicio de año fue bastante tranquilo. No podría decir que aburrido porque no, al contrario, pero sí cumplí mi promesa de no hacer el ritual de escribir peticiones en un papelito para después enrollarlo y atarlo con un listón porque siempre me había resultado contraproducente. El año anterior, por ejemplo, pedí por el dude que tenía leucemia y a los pocos días me mandó al diablo. Púdrete. Esta vez no quise arriesgarme a lo mismo, porque pude haber pedido por la persona de la que hablé en el post anterior pero no lo hice porque sé que está bien y por el aprecio que aún –creo– hay de por medio. No sé. No quiero pensar en ello ahora. Lo que sí hice y fue bastante divertido fue salir corriendo a la calle con una maleta junto con mis primas. Según, es para asegurar un viaje durante el año pero más bien lo hice por los lulz.

¿Y ustedes?

En fin, no venía a eso pero supongo que querrían saber.



Me ha costado trabajo conciliar el sueño estas noches. Odio que al recordar pequeños pasajes de las últimas vivencias con esa persona me den ganas de llorar. Y es que ¡¿por qué justamente tiene que ser siempre antes de dormir?! Ya no quiero sentirme así, no quiero recordar nada y para colmo no puedo odiarlo puesto que no hay motivo. O al menos no que yo sepa.

Me siento terriblemente mal conmigo misma por haber roto una de mis propias reglas. Vaya, ¡me prometí a mí misma nunca hacerlo! Son suficientes los motivos para no darle 'tiempo' a una persona: indudablemente lo usará de pretexto para alejarse poco a poco, o no sabe cómo terminar contigo de una vez por todas. Hice una excepción porque en ese momento estuve convencida de que valdría la pena, ¿pero y si realmente no? Arrepentirme sería lo peor que podría pasar.

Estoy muy, muy confundida. Pero no puedes estar triste cuando estás comiendo un helado.