04 noviembre 2009

CSI Miami, capítulo II

Hey! Después de tener un par de días el cerebro muy seco como para publicar nuevos posts, regreso con algo que seguramente a muchos les causará risa. Se trata de una historia ficticia escrita por mi hermano y por mí, ya que a ambos nos gusta CSI Miami. A mí personalmente me gusta esta serie por la actitud cool de Horacio Cane; si bien no me gusta físicamente, sí me agrada el porte que muestra especialmente en el opening, y la manera en que sus infaltables lentes refuerzan esa actitud que hace que me caiga tan bien :D.

Un detalle un tanto weird es que mi hermano hizo referencia a los últimos capítulos de la séptima temporada de '24', y al final esta historia es una mezcla entre ambas series, pero siempre conservando el estilo de CSI y sobre todo, el de Horacio Cane.

Sin más, disfrútenla.

3:45 pm. Conocida agencia de modelaje masculino de Miami, FL. Se encuentran Max Steel y un fotógrafo.

Fotógrafo: Ahora, Max, camina, sé natural.

Max camina y posa naturalmente.

Fotógrafo: Excelente, Max. ¡Vamos, un par de fotos más! Ahora posa como si estuvieras muerto.

Se escuchan varios disparos y una bala perdida atraviesa el corazón de Max, quien inmediatamente cae inerte al suelo. El fotógrafo, asustado, corre y logra esconderse y alejarse de las balas.


4:30 pm. Llega el equipo de criminalistas de la ciudad, comandados por Horacio Cane.

Horacio, dirigiéndose hacia el cuerpo sin vida de Max, le hace varias preguntas al fotógrafo.

Horacio: ¿Qué hacía con el Sr. Steel cuando las balas llegaron?
Fotógrafo: N...no lo sé... Creo que estábamos en una sesión de fotografías para la próxima portada de la revista Fancy Man.
Horacio: Testigos dicen que oyeron decirle al Sr. Steel que posaría como muerto.
Criminalista 1: Encontramos cuatro balas que atravesaron su cuerpo, y una de ellas perforó su corazón.

Horacio deja ir al fotógrafo, y éste último se dirige a casa del hermano de Max, quien ya está planeado su huida.

Fotógrafo: ¡Ya sé lo que hiciste, Ryan! La policía está pisándote los talones; empezarán a preguntar a todos los familiares sobre la muerte de Max.
Ryan: No tienen nada qué saber, Camilo. Para eso te pago, ¡para que no abras tu bocota!

Empiezan a discutir, y Camilo amenaza con delatar a Ryan.

Camilo: ¡Iré con la policía en este momento! No tenías por qué matarlo.
Ryan: ¡Bah! ¡Cállate, idiota!

Entonces, con un ágil movimiento, Ryan tira al suelo a Camilo y lo inmoviliza.

Camilo: ¡No evitarás que vaya con la policía, Ryan!

Ryan toma un martillo, mientras dice:

Ryan: ¡Cómete esto!

Camilo es golpeado hasta morir.

Ryan se da cuenta de lo que ha hecho, pero no se arrepiente, y comienza a cavar un hoyo en el jardín. Al momento de cubrir el cuerpo del fotógrafo, Ryan exclama.

Ryan: ¡Come tierra, Camilo!

Ryan suelta un par de carcajadas dementes y descontroladas mientras se aleja i, con maleta en mano y un pasaporte falso, pide un taxi y se aleja de la escena del crimen sin contar con que Horacio y su equipo ya están registrando la casa.

Horacio: Revisen toda la casa.
Criminalista 2: Encontré sangre y un martillo.
Horacio: Parece que uno de ellos estaba loco.
Criminalista 1: Revisé las huellas en el martillo, y todo parece indicar que Ryan Steel es el principal sospechoso.
Horacio: Vamos al aeropuerto.

Todos siguen las instrucciones de Horacio y al llegar al aeropuerto...

Horacio: ¿Ryan Steel? ¡Tengo unas preguntas qué hacerle!

Ryan corre al interior del aeropuerto, intentando confundirse entre la multitud, pero no lo logra, y un guardia de seguridad lo alcanza y lo inmoviliza, provocándole una severa hemorragia interna, la cual lo haría hablar.

Horacio: ¿Dónde estaba y qué hacía cuando mataron al Sr. Steel?
Ryan: ¡Yo sólo seguí órdenes de mi jefe!
Horacio: Eric, dirígete al 212 de Sunrise Street.
Eric: ¡Enseguida, Horacio!
Horacio: Y, Eric, lleva refuerzos.

Al llegar al domicilio de Jonathan Steel, padre de Ryan y del difunto Max, Jonathan, al verse atrapado, trata de escapar saltando de una ventana pero Eric lo inmoviliza con un disparo en la pierna y se lo lleva al interrogatorio.

Jonathan: ¡Yo no lo hice!
Horacio: Mentir no te servirá de nada. Ryan nos dijo que lo enviaste a matar a su hermano.
Jonathan: Está bien, confesaré.

Jonathan empieza a decir todo lo planeado para matar a Max.

Horacio: Vaya, Jonathan, usted tendrá muchas oportunidades de recibir algunos golpes en prisión.

Ya en la prisión, horas antes de que Jonathan fuera a juicio, un reo desquiciado lo mata.

Horacio: Vaya. Ahora no podrá declarar.
Eric: Bueno, sabemos que él fue el culpable de todo, pero ¿qué pasará con Ryan?
Horacio: Él fue enjuiciado después de que lo interrogué. Regresemos a la comisaría y cerremos el caso.


FIN.

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