11 enero 2010

[ miedo ]


"No sé cómo ni cuándo sucedió. Un día desperté y sentí que ya no era quien solía ser; me percaté de que me había convertido en alguien que, según yo, jamás volvería a ser. Ahora tenía miedo de mí misma. Cuando creía que esas ganas de llorar sin razón alguna habían quedado muy atrás, de repente regresaron, en el momento menos oportuno. Y me repetía una y mil veces '¡No, no puede ser posible!', pues con las ganas de llorar también viene un gran sentimiento de vacío y tristeza que no me deja en paz. Me recuerda los errores del pasado que hoy no quiero cometer, porque al fin encontré lo que tanto había estado buscando y que tengo tanto miedo de perder; mientras otra parte de mí me dice que no tenga miedo porque no hay razones para perder.
Quiero pensar que este miedo es sólo un mal sueño, y que pronto voy a despertar; que te veré a mi lado y que tu mirada y una sonrisa serán suficientes para saber que ya todo está bien."

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