¿Que cómo pasé estas fiestas del Bicentenario? Pues déjenme decirles que muy bien, aunque no fui al Zócalo porque me estresa un poco estar en medio de tanta gente y no poder pasar -además de que el catálogo de olores que se perciben no es muy agradable-.
¿Y qué me dicen del desfile? A mí me encantó ver pasar los aviones, las avionetas y los helicópteros justo arriba de mi cabeza.
Creo que no hay novedades, cada año es igual. Lo que sí es nuevo es mi cambio de actitud respecto a las celebraciones. Y es que, después de todo, concluí que sí hay algo que celebrar: nuestras raíces, recordar de dónde provenimos. Decir que no hay nada qué celebrar es como decir que no tenemos familia ni tradiciones, y que tampoco estamos haciendo mucho por conservarlas. Además, si no estás celebrando a tu propio país, ¿entonces a quién celebras, a un extranjero? En ese caso, ¿qué esperas para irte?
:)
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