02 diciembre 2010

Jugando con la muerte

Juegos que se mezclan con las terapias anti crisis.

Explico. Desde hace días evidentemente nada está bien; ahora sí tengo motivo para haber entrado en crisis y querer mandar todo al f*ck. Pero para evitar sentirme peor, camino. Podría recorrer todo Reforma si quisiera; caminar me es muy liberador.

Entonces, el martes caminé la segunda mitad del trayecto a mi casa desde la escuela. Hasta aquí todo parece 'normal', ¿cierto? De alguna manera lo es. Pero caminar sobre la franja amarilla del camellón cuando a un lado pasan autos y camiones como si no hubiera un mañana, no lo es tanto. Casi me tropiezo épicamente tres veces.

Pero caminé, al fin y al cabo. Eso era lo que quería.

Tal vez algún día vuelva a hacerlo, cuando me quede sin dinero para pagar el camión.
Sí, lo que hice no fue muy correcto que digamos. Pude haber muerto, literal. Pero en verdad necesitaba despejarme un poco.

Al final, supongo que quedará como uno de esos días que recordaré toda mi vida por el simple hecho de saber que valió la pena.

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