Musiquita del post:
What do you go home to? - Explosions in the Sky
Crecimos juntos, prácticamente sabe toda mi historia. Terminó el año y creí que no lo volvería a ver, o al menos, no tan seguido como entonces. Rápidamente pasó a ser muy importante para mí. Los tiempos nunca representaron gran impedimento para vernos, y ya desde entonces solíamos planear nuestras salidas. Esos días tardaban en llegar, pero nunca nos fallaban. Aún cuando no supiéramos exactamente cómo gastar nuestras tardes, siempre encontrábamos algo qué hacer, algún lugar a dónde ir. Desde entonces, las risas han sido inagotables. Aún cuando supiera que él se ahogaba en deberes escolares para el día siguiente, nunca me dejó sola, y viceversa.
Siempre aprovechaba cada oportunidad que tenía para ir a verlo. No importaba si sólo podía ofrecerme una paleta; disfrutar la tarde era lo único que nos interesaba. Incluso llegué a entrar a algunas de sus clases, a riesgo de ser expulsada.
También conozco su historia, y sus amigos dicen que parecemos hermanos. No entendemos de dónde, o por qué, pero nos agrada cómo suena. No tenemos por costumbre llegar a tiempo cuando nos vemos, aunque sabemos que no hay problema. Lo primero que hacemos es sonreírnos y abrazarnos como si no nos hubiéramos visto en años, para después abordar el Metro e ir al primer lugar que se nos ocurra. Hablamos de lo que sea, de guitarras o de mi primer crush en la vida. De todo, excepto de los únicos dos malos ratos que hemos tenido desde que nos conocemos. No es que nos provoque incomodidad; simplemente lo olvidamos.
Hoy volví a verle, y sentí que el tiempo no pasó desde la última vez. Muchas cosas en la calle me recordaban momentos de estos últimos días. Varias veces sentí ganas de llorar, aunque me limitaba a recargarme en su hombro y sonreír. En el último momento, antes de regresar a mi casa, le abracé de nuevo, y sin decirme nada, escuché que me decía que todo estaría bien. No me dejó ir, y prefirió prolongar el abrazo, y aunque yo sabía que tenía mis minutos bien medidos, tampoco me quise ir.
Él es Alejandro.
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