24 mayo 2011

Me enamoré.. otra vez

No, señores, no me enamoré de un 'alguien', sino de un 'algo': las melodías de Explosions in the Sky. Bajé todos los discos, ahora lo único que falta por hacer es quemar un CD [sí, aún uso discman] para escucharlo cuando lea a Nietzsche. Mi canción favorita es y será siempre What do you go home to?. En verdad la amo, aunque Six days at the bottom of the ocean y First breath after coma pueden competir cerradamente con ella.

In other news, ya hay planes para celebrar mi cumpleaños y, como lo prometido es deuda, aquí tengo mi wishlist, conformada en su mayoría por libros. Así es, he redescubierto mi amor por la lectura y gracias a ello ahora las que tengo de tarea ya no me parecen pesadas ni me causan conflicto. Oh yeah.

Elogios de la luz y de la sombra.
Labastida, Jaime.
Siglo XXI Editores. 91 pp.
$160.ºº

Así habló Zaratustra.
Nietzsche, Friedrich.

El Anticristo.
Nietzsche, Friedrich.

[Aquí va otro que es de diseño, del que no recuerdo el nombre y que había guardado en mis favoritos de Twitter quien muy amablemente lo eliminó].
*Update: Ya apareció. Es este:

Desarrollo de un proyecto gráfico.
Varios autores.
Ed. Index Book. 248 pp. 2010.
[link]
€25. En la escuela pretendían venderlo en $623.ºº What the fckn hell.

Y quiero unos patines o un celular nuevo. Es en serio.

Mañana tengo una exposición de Señalética y desde hace un buen rato debería dormir. Adiós.

20 mayo 2011

Karma is a son of a bitch and I'm not even the most lovely girl in the earth

He aquí la reseña de mis 'grandiosos' días en la escuela:

O1. Se cerró el grupo de Temas Selectos de Fotografía. Mis comodines fueron a Ilustración Expresiva, a la cual le tuve miedo, e Introducción a la Computación, pero el profesor jamás llegó. Ahora me faltarán 9 créditos más de los que planeaba. Desde que regresé a la escuela [hace 2 semanas] he estado al borde de la hysteria por eso.

O2. Ya tengo que empezar el servicio social y también me da miedo; lo peor es que no sé por qué si de todas maneras tengo que hacerlo.

O3. Empecé a leer "Así habló Zaratustra", y aún no termino el Kalevala. Terminaré el primero antes porque es préstamo de la biblioteca.

O4. Dije que regresaría a hawaiiano y que ni el servicio social ni las tareas me lo impedirían, pero no contaba con que la clase es a la misma hora en que tengo Francés. ¡Bien ahí! Por mucho que me guste, no pienso dejar el idioma por danza.


Extra:

O5. En dos semanas es mi cumpleaños y no tengo idea de cómo lo voy a celebrar. Pronto les pasaré mi wishlist para que tomen nota y sepan hacerme feliz.. :D

Que tengan un bonito fin de mundo [patrocinado por Family Radio]. Hm.. entonces olviden lo de mi cumpleaños. ¡Gracias por arruinarlo, Family Radio!

18 mayo 2011

Di come il cielo si fermò

Nunca me había puesto a pensar en lo que significa la libertad, sentirla verdaderamente, como si no la hubieras tenido en mucho tiempo. Al menos no hasta el día en que, cuando estaba en el grupo de teatro, fuimos a dar una función a Tepepan [para quienes no sepan, es una prisión de mujeres].

Mis padres, que jamás habían ido a verme a ninguna función porque, lo sé, fue falta de interés, no estaban nada contentos con el aviso:
– Mamá, dentro de dos semanas vamos a tener una función de teatro.
– Ajá.
– Es que no va a ser en la escuela..
– ¿?
– ..sino en Tepepan. El maestro quiere llevarnos a dar una función allá para las presas. Es amigo de la directora o no sé qué fucks de ahí, y ya le autorizó. Ah, y después de la función habrá algo como un 'convivio' con algunas de las reclusas.
Se quedó callada, callada, y lanzó una mirada de no sé qué, que no me decía si me daría o no el 'permiso'. Fue cuando México no quería deportar a Florence Cassez de vuelta a Francia sino obligarla a que cumpliera aquí su condena. Y Florence, poco tiempo antes, había estado allí para después ser trasladada a Santa Martha.
– Hm, no, Ximena, ¡¿cómo crees que vas a andar yendo tú a una cárcel?! No, no vas.
Era obvio.
– Es una cárcel de mujeres, mamá, y no es la primera vez que el grupo va. Por favor déjame ir; además no hay quien me sustituya en los papeles.
No dijo nada. Mi papá se puso peor, casi amenazó con reclamarle al maestro que qué clase de visitas eran esas, que cómo se le ocurría que en una cárcel, y demás.. "Bueno", pensé, "aún faltan dos semanas; quizás cambien de opinión". Fueron días horriblemente tensos, a mis papás no les cayó en gracia esa 'visita cultural' y yo, en cambio, no sabía ya qué pretexto inventar en cada clase porque era la única que faltaba por confirmar. Dos días antes obtuve el permiso, después de rogar y casi darme un tiro por la histeria.

Llegado el grandioso día, tuve que hablar a la hora en que partió el autobús de la escuela, a la hora en que llegó, a la hora en que subimos de regreso y a la hora en que regresamos a la escuela, siempre para decir "estoy bien" y "tengo que apagar el teléfono mientras estoy aquí".

Ya no recuerdo a qué hora comenzó la función, pero sí el pesar que sentí durante el rato que estuvimos ahí. Escuchábamos las anécdotas del maestro, de sus pláticas con algunas de esas mujeres y de algunos de sus crímenes. No me arrepiento de haber dado esa función, sin embargo no volvería a hacerlo. Pasas miles de puertas para ingresar [más las que faltarían para llegar a las celdas; no sé, porque no entramos tanto], te aplican un sello de tinta invisible, sensible a no sé qué, te piden una identificación y te dan un gafete de visitante, las revisiones son muy incómodas y de tus objetos personales sólo te permiten ingresar los estrictamente necesarios. Y para ir al sanitario tiene que escoltarte un guardia.

Escuchas las historias de esas mujeres, desde la que robó un cartón de leche porque no tenía qué comer, hasta la que asesinó a sus hijos, con lujo de detalles. Miras por las ventanas y lo único que ves son muros grises de concreto que parecen más altos de lo que son en realidad, y hasta el aire se siente diferente. Hay a quienes tres vidas no les serán suficientes para purgar su condena. Son personas, sí, pero están enfermas. Empiezas a cuestionarte una serie de principios sobre el 'bien' y el 'mal', y te preguntas hasta dónde será posible que, a pesar de esa cualidad de humanos, merezcan respeto, y es muy difícil llegar a una sola conclusión.

Con tus pertenencias en mano, y después de haber tardado otro tanto en salir, ves la puerta principal, cruzas la puerta y te encuentras en plena calle, respiras y el aire te parece nuevo, hermoso. Jamás habías amado tanto la libertad, y te entristece de una manera muy extraña y dolorosa saber que hay tanta gente que no la sentirá jamás.

Breaking News: Sr. Natural

Fui al Oxxo a buscar algo con qué 'complementar' mi desayuno. Fui con la idea de comprar un yogurt para beber de ésos que saben a fresa-kiwi, pero como no vi el precio y los cajeros siempre tan 'amables' cobran lo que les da la gana en estos casos, decidí comprar mejor otra cosa. En el estante de al lado, el de las galletas, vi éstas y confieso que me dieron ganas de comprarlas sólo porque el empaque me gustó mucho.. [además son del tipo de botanas que acostumbro]. Lo sé, soy una freak. Se llaman 'Sr. Natural' y no tengo idea de hace cuánto tiempo están a la venta puesto que hace años no compro en ese lugar.. pero me encantaron. En un paquete eran de almendra y en otro, de nuez, y ambos traen un sticker padriuri a los que no les tomé foto.

Nuez

Almendra

Son como galletas caseras.. pero más pro.