Lorenzo, mi amigo del colegio –antes fue también mi novio–, considera un "33% normal" tener padres separados, porque uno de cada tres matrimonios se divorcia. Sin embargo, todos los hijos de padres divorciados que conozco preferirían ser del "66% normales". Sólo que a mí hasta hace ocho meses –para ser más exactos: hasta mediados de abril– me importaba un pimiento que mis padres estuvieran separados, pues en lo tocante a este punto las cosas me iban relativamente bien.Fragmento extraído del libro "Yo también tengo un padre"
Título original: Einen vater hab ich auch.
Nöstlinger, Christine. Yo también tengo un padre.
1a edición. Editorial Alfaguara. 189 pp.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario