O lo que es lo mismo, recapitulación del cumpleaños.
La fiesta fue la onda, estuvieron casi todas las personas que quise que vinieran. Hubo pizza, cerveza, gelatinas adulteradas [con piquete] y playlists random. Rulo me regaló una blusa muy bonita ;D. Mi mamá compró pastel, mi papá me mandó flores y sólo recibí llamadas de gente verdaderamente importante.
*Aquí es cuando confirmo quién vale la pena y quién fue siempre hipócrita*
Todo salió como lo esperé, no como el año pasado, en el que todos me dejaron plantada, ja. Fue mucho mejor.
Ayer, mi compañero de equipo y yo fuimos felices porque nos autorizaron el proyecto final de Señalética en la Biblioteca Vasconcelos. Y a mí me autorizaron realizar mi servicio social. Siento como si de nuevo tuviera 18 años, como en los días previos a ingresar a FONART. Al principio tenía.. no precisamente miedo, sino incertidumbre; sólo tenía la certeza de que la experiencia tenía dos posibilidades: o ser increíble, o ser detestable. Al final fue mucho mejor de lo que pensé, y creo que en la Bblioteca será igual –me han dicho que ahí la gente es muy accesible–.
So, tengo muy buenas expectativas con este proyecto. Al contrario de Punto de Venta y Stand [pero ésa es otra historia que prefiero no contar].
Aún no termino de leer Así habló Zaratustra, no sé en qué momento le perdí el interés.
Whatever.
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