Ya, lo dije. *respira de alivio*
Bueno, ¿y luego? Pues nada, que hoy fui a comprar un bra; me dio flojera ir al centro comercial porque está más lejos. Tan normal como cuando vas de rutina a comprar tu ropa interior..
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Tan normal como cuando estás eligiendo alguno que te guste y a tu lado tienes a una señora, generalmente gorda o con hijos pequeños, observándote.
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Tan normal como cuando te importa un pepino quién te ve. En fin, que salí del probador después de elegir uno porque qué más daba cuál fuera, al final nadie me lo va a ver..
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Y estuve paseando en los pasillos, y me topé con algunas blusas y pantalones de los que sentí una tentación enorme de probármelos. Regresé como 3 veces más al probador para decidir no comprar ninguna otra cosa más que el bra. Todo iba bien hasta que pasé por las medias y recordé que también necesitaba un par; fue entonces cuando noté que la gente me veía de manera bastante extraña. '¿Qué me ven, whores?', pensé.
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'Ou, la whore soy yo. Tonta.', proseguí. Un bra y unas medias, ah. ¡Ajá! Una de dos: o me ven y piensan que soy una wannabe–whore, o me ven y piensan que me voy a vestir ad hoc una noche.. bueno, ya saben. Me sentí como cuando los hombres van a comprar condones y les da pena pedir de los más grandes. De ese tipo de pena me dio. Por eso regresé a los probadores tantas veces, por buscar alguna blusa linda que 'distrajera la atención' del resto de mis compras, para que al final ninguna me gustara. Así llegué a la caja, y tomé cualquier revista [no pregunten cuál porque me da pena. Vaya, ni siquiera fue una NatGeo o algo que valiera la pena], y un paquete de Halls, y fue peor.
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El chico que empacó mis compras ni siquiera volteó a verme. Gracias, ¿eh?
No vuelvo a regresar al super en mucho tiempo. O eso espero.
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