Una de las cosas que siempre quise tener y que, evidentemente nadie pudo ni podrá darme, fue una hermana gemela. Sí tengo una media hermana y no me quejo [aunque no me hable
porque mi prima metiche, inmadura y chismosa le contó cosas que ni al caso y yo no sepa por qué], pero es 15 años mayor que yo y nunca vivió con nosotros. Además, casi no tengo recuerdos con ella, porque sólo convivimos cuando yo apenas era una bebé: a veces me cuidaba mientras mis papás salían, y nada más, así que nunca tuve con quién jugar en casa, o con quién hacerme pasar en la escuela; con quién salir a fiestas y ligar doble, ni nada.. Lo más aproximado a tener una hermana [de sangre] fue tener a mis dos primas: las veía un poco más seguido que a mi hermana y siempre fuimos muy unidas.
Pero siempre quise una hermana gemela, a pesar de que eso implicara que nos vistieran iguales. Habría sido de lo más divertido confundir a la gente adoptando el nombre de la otra y decir que se habían equivocado, o ya más grandes, ir a los bares a ligar, embriagar un poquito a los chicos lindos y marearlos haciéndoles creer que estaban tan mal que ya veían doble, jaja.
Tal vez en mi próxima vida :(
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