06 septiembre 2011

Se me olvidan las cosas

Y ello ha sido la causa principal de varias discusiones y pérdidas de permisos en mi casa. En serio, no es porque no quiera hacer las cosas, es que en verdad las olvido. Dejar de recordarlas a los 1O minutos de que me las pidieran es algo frustrante. Y no sólo olvido los encargos de la casa, en ocasiones también he olvidado las tareas ¡de la Uni!, o ver a la gente, y eso es peor. Una vez olvidé que quedé de ver a Alex después de la escuela. De no haber sido por su mensaje, lo habría dejado colgado todavía más tiempo. Terminé hablándole para pedirle una disculpa.

O dar los recados cuando hablan por teléfono. Más si son aquellos en los que se requiere un 'pago inmediato'.

Así que, después de pensar mucho en alguna solución efectiva, opté por:

– Los post-it para los recados y encargos. Por lo menos así recuerdo que escribí algo, y resultará aún más eficaz si los pego en la compu. Qué triste.

– Una agenda para apuntar las tareas de la Uni y ver a la gente. Pero un cuadernito hecho por mí misma [mañana compraré las hojas]; odio la agenda del celular, y de tamaño razonable, digamos, media carta, para llevarla conmigo todo el tiempo.

– Un calendario grande de cada trimestre para pegarlo en la pared, a un lado de la compu, para tener presentes las fechas de entrega. Una especie de organizador, o como sea que se llamen esas cosas.

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