13 diciembre 2011

All my wrong reasons

¡Por fin estoy de vacaciones! Otra vez, ja. Noviembre terminó mal y no conforme con eso, acaparó estos días de diciembre arruinándolos de alguna u otra manera. Por una parte, porque ahora sí parece que a la gente que quiero le importo un carajo; de verdad, podría morir justo en este momento y a nadie le tendría sin cuidado. Pueden hacer lo que quieran, irse sin avisar, valerles un pepino los planes y suponer que no tendré inconveniente porque soy muy fucking comprensiva y piensan que "seguro entenderé".

Sí, estoy enojada. Sí, es un berrinche, ¡¿y qué?!

Por otra parte, porque parecía ser que al fin tendría mi primer trabajo freelance pero el estúpido cliente no se presentó a la primera cita. Lo peor es que no era un cliente equis, sino un primo cercano. Resulta que este fin de semana no me he sentido nada bien; desde el viernes tengo una gripa del diablo y prácticamente he vivido en mi cama. Entonces, se supondría que lo vería el domingo en casa de unas tías pero ¡nunca llegó! Me levanté sólo para eso, en verdad me sentía pésimo, pero él ni siquiera tuvo la decencia de llamar por teléfono para avisar que no iría. Y adivinen qué: tampoco ha llamado para pedir una disculpa. Ah, pero ahí no acaba: aparte de que no fue, todas las especificaciones del trabajo que obviamente no haré las ha mandado decírmelas con una de esas tías, y esa tía me dio el teléfono de mi primo ¡para que yo le hable!

No tienen madre, carajo.

¿Y mis términos y condiciones qué, no cuentan? Empezando por el hecho de que no empiezo el trabajo hasta no tener pagado un anticipo del 50%.

Aparte, como seguro alcanzaron a leer en twittah*, desde el jueves tengo un dolor de cuello insoportable. Hoy estoy ya mucho mejor, aunque sigo sin poder mover bien la cabeza. Pero ya es mínimo. Gracias a Zak por la recomendación del ibuprofeno, muy efectivo.

* Pues sí, cerré mis cuentas temporalmente, tanto twitter como facebook, precisamente para que nadie de la familia pueda contactarme. De twitter dudo que me encuentren, pero ustedes saben, el mundo es muy pequeño y cuando menos lo esperas, ya medio mundo sabe dónde estás, stalkea tus tonterías y ya no puedes escribir a gusto. En fakebook igual, ahí sí tengo agregada a más familia y no quiero que hagan crecer todo este problema del freelanceo. Claro, porque es bien cómodo reclamar detrás de un monitor, porque no estás hablando de frente con la otra persona. Valor, señores, tengan valor para enfrentar a la gente directamente.

¡Argh!

Y bien, para quien se ha tomado la molestia de preguntar por mí, les agradezco. Disculpen si mi modo de contestar ha sido o parecido grosero, de ninguna manera es ésa la intención, sólo entiendan que no quiero hablar con nadie.

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