05 junio 2014

Feliz cumpleaños

Musiquita del post:
Life Is Wonderful — Jason Mraz



Hello, beautiful people!

En el último post me quedé en que Alan y yo habíamos cumplido un mes y que les seguiría contando sobre eso. Pues bien, igual cumplimos dos meses y todo ha sido más que fantástico, aunque también hemos tenido un par de malentendidos y discusiones, pero nada que no haya podido arreglarse. Ni modo, es parte de conocer a alguien. Salvo eso, lo hemos pasado muy bien. Ya conozco a sus amigos más cercanos y a él ya lo conocen en mi casa; a mi hermono le cae muy bien. Ya ha ido a verme a mis presentaciones de danza y en el último maratón donde participé y aguanté 3h 55 min, estuvo ahí apoyándome y echándome porras, como cuando me fui a Puebla con la ohana. Ese día, el del maratón, pasó por mí a mi casa, me llevó algunos bocadillos que compró en el camino, me acompañó a comprar electrolitos y estuvo de pie viéndome desde los bailes de exhibición hasta que me salí de la competencia. Dijo que era su manera de apoyarme. :3 Luego me llevó a comer y cuando regresamos a mi casa me ayudó a quitarme el tocado de hojas y flores que usé para la exhibición, y me dejó dormir porque había sido un día muy agotador. Otro día, por ejemplo, fue a visitarme de sorpresa y me llevó un pan de plátano que estaba delicioso. Siempre viene a visitarme los miércoles después del trabajo, a veces también los viernes; en gran parte por eso son mis días favoritos de la semana. Platicamos de nuestros asuntos importantes y es mi confidente: le platico situaciones que me pasan u opiniones, a veces muy venenosas, que tengo de ciertos temas o personas porque no me juzga ni me critica y amplía mi panorama con sus puntos de vista. Me encanta porque es lo más objetivo posible y me escucha con atención. También me dice que cuando está conmigo, se desconecta del resto de su mundo; le reconforta mi presencia y se siente mejor si su día fue horrible.

Y me quiere y me aguanta con todos mis defectos. Es el mejor novio del mundo.

Ayer fue mi cumpleaños y no pudo haber sido mejor. Este cumpleaños fue particularmente especial porque es el primero que paso al lado de un novio; es algo que añoraba desde hace muchos años y finalmente se cumplió mi deseo. Lo primero que hizo fue esperar a la media noche para llamarme y cantar «Feliz cumpleaños». Juro que lloré de emoción y felicidad porque nadie había hecho eso antes y me sentí muy afortunada de estar a su lado. Luego platicamos un rato, como todas las noches, y después fuimos a dormir. Por la mañana, para variar, desperté bastante tarde y apenas me dio tiempo de arreglarme. Él pidió la mitad del día en el trabajo para pasar toda la tarde conmigo y llevarme a donde yo quisiera, así que le dije que fuéramos a comer pizza. Cuando llegó por mí, me regaló una bolsa enorme con mis botanas favoritas: bombones cubiertos de chocolate y nueces de la India. Me cayeron perfecto en ese momento porque ya era la hora de la comida y tenía mucha hambre, así que me fui comiendo algunas nueces en el camino a la pizzería. Después de ahí me llevó al boliche y nos divertimos mucho, aunque creo que más él porque siempre me ganó. Yo no hice una sola chuza. :( Y finalmente, fuimos a un Starbucks que nos quedaba cerca de ahí, para pedir unos frappés y sentarnos a platicar. Él quería mostrarme un mail que le había mandado Dulce, su mejor amiga y que por ahora vive en Alemania, y yo quería que viera parte de la gran conversación que tuve con Alex en la madrugada. Platicar con Alex fue otra de las cosas que disfruté del día, porque ya habían pasado muchos meses sin que lo hiciéramos y me dio gusto saber cómo está. No me importó desvelarme.

Cuando Alan y yo íbamos camino a casa me comentaba algunas anécdotas de conocidos suyos referentes a los cumpleaños, y cómo esas fechas les ayudan a hacer un balance de los aspectos en los que han crecido y cambiar la perspectiva sobre lo que no les gusta. Todo eso surgió para ayudarme a hacer mi propio balance, que empezó con un recuento de mis festejos desde los 2O o 21 años, en dónde he estado, hacia dónde me gustaría ir, a dónde no quiero regresar nunca y darme cuenta de que, sin importar que existan etapas difíciles, éstas no duran para siempre y llegan etapas más agradables. Por ejemplo, el año pasado fue complicado desde los días previos al cumpleaños 23…

…que les contaré pronto.

Gracias a los que han estado y a los que me han permitido estar; a los que agradezco haber conocido y a los que tuve el infortunio de encontrarme.
A todos, gracias.

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