12 noviembre 2014

Everything comes to an end

Fue lindo mientras duró.

Hace una semana, Zam y yo terminamos. No quería escribir este post hasta sentirme un poco tranquila, y ahora que lo hago, no estoy tan segura de qué tanto lo estoy. Duele mucho, pero de forma distinta. Él fue distinto de muchas maneras. A él lo amé, y no lo digo a la ligera. Es muy en serio. Con él hice muchas cosas por primera vez y le mostré otras tantas de mi vida que nunca antes compartí con nadie.

Me siento terrible escribiendo estas líneas mientras escucho a Sonata Arctica, porque fue el grupo que predominó en nuestro playlist durante estos meses y que sí me gustó lo suficiente como para seguir escuchándolo. Pero inevitablemente, cada vez que lo haga me voy a acordar de él.

Duele recordar las palabras que me dijo porque duele saber que el cariño y el amor que le di, al final no fue correspondido en la misma magnitud. ¿Por qué antes sí lo hizo? ¿Por qué me había dicho que quería ser parte de mí, y ahora ya no?

Sé que, probablemente, dentro de unos meses ya estaré bien, que conoceré gente de la que escribiré en las siguientes entradas y que estaré feliz por ello —o paranoica—. Que tal vez, dentro de más tiempo y cuando menos lo espere, regresará a buscarme, como lo hicieron algunos en su momento porque no cerramos bien el ciclo. O tal vez no vuelva nunca, porque él sabía que no doy segundas oportunidades, pero en el fondo, también sabía que no soy tan tajante con ello. Sí he cedido al borrón y cuenta nueva.

Es curioso cómo están llenas de razón hasta las cosas en las que no creo. Como el horóscopo. Ja. Ya sé que es ridículo, aunque sólo lo consulto por diversión porque la mayor parte de las veces nunca coincide lo que dice con lo que vivo. Pero esta vez, sí. Y también eso duele.




Una de las tantas maneras en las que él era diferente es que, incluso en este fin, no me siento perdida en la vida. Ya sé hacia dónde quiero ir. Estoy por conseguir al fin un empleo. Estoy consciente de los malos hábitos que ya debo cambiar. Y todo eso se lo debo a él y aunque estoy triste y decepcionada, sí tengo mucho qué agradecerle.

Y tengo mucho qué pensar sobre mí misma, así como lo hice en las ocasiones anteriores para no repetir después los errores y que en verdad hice porque, aunque me equivoqué incontables veces con él, fueron errores nuevos; ya no cometí con él los anteriores.

Gracias, Alan Zam. De verdad, muchas gracias por todo.
Te amé.

6 comentarios:

Solecinni dijo...

Es tan padre y maduro de tu parte tomar un rompimiento de esta forma, sabes que duele sí, pero también sabes que no es el fin de todo, que hay un mundotote afuera para ti.

Las cosas no siempre salen como las queremos, pero el tiempo que nos fue permitido tener a esa persona a nuestro lado fue lo máximo. Ahora tienes nuevas experiencias y cosas que contar.

¿Qué pasó? Te aseguro que ni él lo sabes, es cuestión de esperar y ya todo se acomodará ¿de qué forma? Tampoco lo sé, sólo sé que hacían muy bonita pareja y bueno, dejar el tiempo pasar mejor.

Gracias por compartir tanto de tu vida, siempre es un gusto leerte, desde cuando quería preguntar si había pasado algo y pues vine y ya vi, pero de verdad qué gusto leerte así de centrada y madura.

¡Tequiero muchísimo y Feliz Año lleno de nuevas experiencias!

Cenzontle dijo...

es un gusto de pronto darme mis escapadas para leerte, no sé, es divertido XD

y bueno creo que me he sentido identificado con lo que has escrito. En efecto la vida está llena de personas que te juran que eres único, pero de pronto rompen esa promesa implícita de que se quedaran contigo.

Gracias a esas experiencias me agrada aprovechar hasta el último juguito de experiencias que paso con las personas que quiero; así en caso de que me abandonen, tendré la certeza que los aproveché al máximo. Como lo dije en mi blog, desgraciadamente para muchas personas es legal que te roben todas las ilusiones que tenías...

sigue escribiendo que ya siento que voe a chillar ._.

nos vemos cuidate y felices fiestas!!

Cenzontle dijo...

Por cierto, si alguien te hace sufrir el tiempo se encargará de patearle las pasitas por tí, en caso de que sea venganza lo que te haga sentir bien.

Si no te interesa hacerlo sufrir mejor solo no veas cuando la vida lo esté masacrando XD

Xim dijo...

Mare:

Todavía me duele un poquito y sí, sé que no es el fin del mundo, pero es algo difícil hacer muchas cosas sin que me recuerden ya a él. Yo tampoco sé qué pasó, pero lo que viví con él lo recordaré con cariño. No puedo hacer más. Pero tú siempre tienes las palabras adecuadas y confío en que todo lo que me dices sucederá, de algún modo. «Hay más tiempo que vida», me dijeron alguna vez.

¡Feliz Año para ti también; te mando un gran abrazo! Te adoro mucho, mucho. Y aquí seguiré escribiendo y compartiendo todo lo que pueda, y leyéndote porque también me encanta hacerlo.

Xim dijo...

Cen:

Qué bueno que vengas de repente a leer. :3 Ya vendré a escribir más cosas, lo prometo.
Oh seh, recuerdo eso que escribiste. Pienso que así como hay quienes se llevan nuestras ilusiones, nosotros también nos llevamos las suyas y a veces ni nos damos cuenta de que estamos siendo ojetes por ello. Pero también recuerdo que dijiste que siempre hay que aprovechar el tiempo que pasas con las personas y, creo, eso es lo más importante. Muy poca gente se queda en nuestras vidas por mucho tiempo.

Ah, y también me gustó tu frase de «patear las pasitas», mjaja.

¡Felices fiestas! Salud por un año en el que seamos más chingones que la gente que es ojete con nosotros. Cuídate.

Cenzontle dijo...

Me agrada bastante tu forma de pensar, acerca de que nosotros también nos llevamos ilusiones.