29 octubre 2013

There's glass in the park, I

Musiquita del post:
Glass in the Park — Alex Turner



¡Aloha a todos los que aún me leen! (♡) Pues, vengo a lo de siempre: a actualizarlos con los hechos recientes de mi aburrida vida y a pedirles que me dejen sus comentarios sobre lo que voy a platicarles porque no sé qué hacer y la situación, de sólo pensarla, me provoca ansiedad de la fea y tiene qué ver con Daniel D:

Aquí voy.

Sucede que, el fin de semana pasado, fue la fiesta de cumpleaños de uno de los amigos en común de Alfred y Daniel: Ed. Me voy a ahorrar la historia de lo que me pasó antes de llegar a la fiesta porque es aburrido y no viene al caso, pero sí debo mencionar que Daniel y yo llegamos juntos (juntos porque yo no conocía a Ed y aunque en el lugar ya estaba Alfred, sentí que no era ‘correcto’ llegar por separado, aunque aún no somos nada) bastante tiempo después de la hora a la que comenzó. También es importante decir que Daniel había pasado una mala tarde en el ministerio por ir a levantar el reporte de extravío de una de sus placas. Luego de una serie de contratiempos, llegamos al lugar y pasamos un rato súper agradable; conocí en persona a todos esos amigos de Alfred y Daniel que antes sólo había visto en twitter, y todos resultaron ser muy divertidos. No recuerdo el nombre de la cerveza que me recomendaron beber, pero tenía chocolate y estaba deliciosa. Si no se me olvida preguntar, luego les digo cómo se llama. En fin. Como en los lugares donde estábamos todos había mucha gente, sucedió que Daniel y yo estábamos súper juntitos, y en algún momento me empezó a tomar de la mano como siempre lo hace, y en el momento de las fotos, me tomaba de la cintura, y yo nada más sentía esas mariposas en el estómago como siempre. Y, bueno, en algún otro momento, tuve su cara frente a mí, pero de perfil, y no lo pensé dos veces para darle un picorete en la mejilla. Y entonces sucedió lo inevitable: otros momentos después nos besamos y, ¡oh god! Fueron de los mejores besos que he recibido ever. Después de un rato, la gente comenzó a irse y cuando quedábamos poquitos, decidimos irnos todos. Caminamos hacia la estación del metrobús y ya dentro, hubo un momento de confusión extraña en el que todos se subieron al metrobús, excepto Daniel y yo, y tuvimos que quedarnos ahí a esperar a que pasara el siguiente, pero ya era tan tarde que pasó 4O minutos después. Así que mientras esperábamos, él empezó a tomarme de la cintura para besarme y yo, en modo de juego y en el coqueteo, me salía de sus brazos y no dejaba que me besara, y me alejaba unos pasos para que me persiguiera y me volviera a abrazar.

Aquí es donde la historia se vuelve triste, Mare :(

Porque en un momento, aún en el coqueteo, le dije: «Ay, ya me voy» (con todo y sonrisita coqueta), mientras volvía a separarme de él para ir a sentarme porque, francamente, fue un día muy cansado. Pero ahí Daniel ya no me persiguió. Se quedó donde estaba. No le di tanta importancia a eso porque apenas me senté, lo primero en lo que pensé fue en Miguel y lo mucho que me habría gustado contarle sobre Daniel. Y así estuve hasta que por fin llegó el metrobús. Abordé, y supongo que también Daniel, pero cada uno por diferente lugar, y entonces me saqué mucho de onda porque ni ahí me fue a buscar. Yo tampoco lo busqué porque pensé que se había enojado. Y ya. No supe en qué momento se bajó, no nos despedimos ni nada.

Al día siguiente quise aclarar la situación, pero como el único medio que tenía a mi alcance era el celular, fue por mensaje —después le marqué, pero no me contestó—, y esto fue lo que pasó:

—¡Buenos días, Dan! Quería preguntarte, ¿(cuando estábamos en el metrobús de regreso) por qué te enojaste conmigo anoche?
—Jajaja, whaaaat? ¡Si fuiste tú quien se enojó y se fue! Yo nada más me cansé de perseguirte.
—Yo no me enojé, sólo me fui a sentar porque ya estaba cansada. Y luego ya no supe qué onda. Como no te acercaste de nuevo, pensé que te habías enojado. Ni siquiera nos despedimos :(
—Jajaja, me dijiste: «Ay, no ¿eh? Yo ya me voy», después de que te perseguí dos veces, so…
—So?
—Digo, no me enojé, pero me cansé de perseguirte. So, no voy a estar persiguiéndote forever.
—Uy. Era de juego. Pensé que simplemente estábamos jugando o algo así. Y de hecho la estaba pasando muy bien. Siempre que estoy contigo la paso bien, créeme, me gusta mucho estar contigo, y lo de ayer creí que era juego. No sé, perdón si pareció que me molestó (porque no fue así).

*Aquí tardó como tres horas en contestar, y fue cuando le llamé y no me contestó:*

—Ah, ¡no te preocupes, Xim! Perdón por no contestar pero estaba tapizando un sillón.

*Y a partir de ahí, los mensajes posteriores fueron sobre el sillón ése*
Pero, como le conté a Alfred, cuando dijo que se cansó después de dos veces y que no iba a estar ahí para siempre, me sentí muy mal. Porque sentí que lo único que quería de mí era besarme y ya cuando lo consiguió, ya podía olvidarse de mí :( Al día siguiente, el lunes, me habló como si nada y me dijo cosas sobre el sillón ése; hasta me mandó una foto y mencionó que le parecía la cosa más horrenda del mundo por la textura en relieve de la tela. Y fue divertido, pero siento que desde entonces ‘algo’ se rompió y no es lo mismo. Quedamos de vernos este fin de semana para ir al cine, yo lo invité porque mencionó que tenía muchas ganas de ver cierta película, y no sé si sea prudente, pero me gustaría hablarle sobre todo eso que sentí, ya para darle vuelta a la hoja, y quizás escuchar si él tiene alguna molestia qué externar. Sería igual de válido, supongo. Hace rato lo invité al Miss Aloha, que será dentro de dos fines de semana, pero como ese mismo día es el cumpleaños de la novia de Ed y a eso ya estaba invitado desde hace más tiempo, dudo que vaya a verme. Dijo que no estaba seguro de poder pero que me avisaría. Pero eso suena a un no.

En fin, ya veré qué pasa el sábado. Ya vendré a contarles, pero mientras, déjenme sus comentarios y díganme si estoy viendo cosas donde no las hay, o si sí rompí ‘algo’, o si me equivoqué en mi forma de actuar, o lo que sea. Porque eso sí, siento que necesito más un regaño que palabras de lástima, ¿eh? Tienen permiso >:)

Y ya me voy a dormir porque debía terminar este post hace una hora y media.

3 comentarios:

✿мαяє dijo...

Here we go!

La primer parte todo super bonito y padre, estabas en un mundo bien bonito en donde todos los demás no importaban, sólo ustedes <3

Mi opinión a lo que ocurrió después es que no te equivocaste en tu forma de actuar, ni rompiste nada, tampoco es de me dejo besar así sin que le cueste, no eh. Sí, te gusta, pero no por eso ya, hiciste bien, perseguirte dos veces NO es mucho, ese es el trabajo de todo niño al que le interesa una niña, así tenga que hacerlo muchas veces jajaja.

Es más que obvio que él se molestó por como actuaste, no sé como esté acostumbrado o como hayan sido con él, pero ya se dio cuenta que no eres una más y eso en verdad me parece perfecto. Sí, coqueteas con él, de ese modo encantador, pero sin perderte :)

Y eso de que se tardó tres horas en responder y sólo te habló de su feo sillón yo digo que se estaba haciendo el importante porque de alguna forma TÚ te disculpaste por lo sucedido, aclaraste las cosas y le dijiste que la estabas pasando bien padre, sólo que ya no supiste bien qué onda, si se enojó o qué y pues dijo: 'aaah, no la pelo tantito', si son pfff >:( jaja.

Mi opinión es que esperes a que sea sábado, porque ahorita sientes así como distancia de su parte, que ya no es lo mismo, etc, pero están pasando los días y eso feito se irá borrando porque siempre predominan las cosas padres, aparte le interesas (te incluye en su círculo de amistades y gente importante) y pues depende de como esté contigo decides si hablar o no de lo sucedido, pero sin darle mucha importancia, pues tú ya te disculpaste y así como que seguir con eso pues no. Yo digo que algo muy a la ligera sobre el tema, porque tampoco fue para tanto.

Me hubiera encantado regañarte, pero pues no es el caso >:( jajajaja, Daniel es quien está exagerando.

Animo, Xim todo saldrá bien padre y verás que fue como que un tropiezo pequeño y seguirá esa conquista como hasta ahora. Tú síguete dando a desear >:) y siempre ten presente que eres una niña super bonita y que vales muchísimo la pena.

Espero el relato del sábadooo yaaa, desde ahora aviso y el nombre de la cerveza también lo espero jaja, creo que de sabor sólo conozco las de Beer Factory.

Aaaah y la canción, está bien bonita, ya la agregué a mis favoritas :)

¡Tequieromuchísimo!

Xim dijo...

Ay, Mare, ya ni pasó nada. No nos vimos, no hablamos, no arreglamos nada, y ahora resulta que está saliendo con la mejor amiga de Alfred. Y cuando me di cuenta de eso, lo único que pensé fue «WTF? ¡Patán!»

Efectivamente, se dio cuenta de que no soy una más y al parecer él no buscaba nada serio, así que decidió olvidarme y buscarse a otra que no fuera tan difícil. Y ya la tiene, pero como dicen por ahí: lo que fácil llega, fácil se va. Dejé de buscarlo porque sentía que me estaba viendo algo rogona, y pues tampoco. Es más, ni siquiera debí pedirle disculpas, pero bueno, lo hice y ya pasó. Tenías razón, ni siquiera valía la pena pensarlo tanto, jaja. Y con lo de su sillón feo, pues sí, nada más se hizo el importante con ese pretexto para no hacerme caso, ¡agh!

Pues sí, fue un pequeño tropiezo aunque la conquista ya no siguió (y qué bueno, si no, imagínate, sí me hubiera dolido darme cuenta mucho después de que sus intenciones no eran buenas para conmigo), pero a cambio me pasó algo bien bonito que ya estaré contando.

Te agradezco mucho tus palabras y el tiempo que te tomas para leerme. Te quiero mucho, eres la mejor amiga que Blogger me ha dado :') ¡Gaaaaaay! Jajaja. En serio gracias <3

Xim dijo...

Ah, ¡y qué bonito que te haya gustado la canción! Es parte del soundtrack de Submarine, una de mis películas favoritas. Ojalá tengas oportunidad de verla, está divertida.