Musiquita del post:
Glass in the Park — Alex Turner
Este post es paralelo al anterior.
¿Recuerdan la parte en que me quedé con Daniel en el metrobús y ya íbamos de regreso a casa? Bien, no supe en qué momento se bajó y se fue. Yo bajé unas estaciones después para hacer el transbordo y llegar a la estación de mi casa. Pero para ese momento, ya era muy tarde. Creo que era casi media noche, y como el viernes había tenido problemas con mi mamá, sucedió que cuando le marqué para que fuera por mí a la estación, no me contestó el celular y descolgó el teléfono de la casa, por lo que tuve que regresar sola, por mi cuenta. El problema es que desde la estación hasta mi casa, no hay otro medio para llegar más que caminando. No hay camiones ni nada, y las calles están solas y oscuras. Además, hace unos días me contaron de un tipo que anda rondando por ahí asaltando a las chicas, y trae cuchillos escondidos bajo el pantalón, pero eso yo no lo sabía ese día. La cuestión es que en esas condiciones regresé a mi casa. Y para colmo, empapada de los pies porque había llovido y no traía las botas de hule. Pero tenía más miedo que agua en los pies porque al llegar a la primera calle y dar vuelta, de inmediato sentí una presencia detrás de mí. Volteé pero no vi a nadie, en verdad no había una sola persona en la calle, pero yo sentía que había alguien a mis espaldas y esa sensación no se me quitó en todo el camino. Fue muy extraño porque tenía miedo pero al mismo tiempo sentía cierta calma, y muy en el fondo sabía que no me pasaría nada malo. Cuando llegué a casa se me quitó esa sensación. Era como si alguien me hubiera acompañado.
Y supongo que no podría haber sido nadie más que Miguel, porque él era la única persona entre todas en mi vida, que sin importar la hora que fuera o lo lejos que él viviera, siempre se aseguraba de que yo llegara bien a casa y me acompañaba hasta allá.
El domingo anterior, el del Corona, había soñado con él antes de que mi mamá me fuera a despertar. Soñé que iba a visitarlo a su casa y a pesar de ver que estaba enfermo, no lo veía mal. Tenía cosas de la quimio y el suero en su cuarto y no recuerdo si me decía algo, pero sí recuerdo haberlo abrazado muy efusiva en cuanto lo vi. Fue como el abrazo que me habría gustado darle antes de que muriera. Le contaba que había regresado de volar en parapente por la playa, jajaja, cuando la realidad es que jamás he hecho tal cosa, y que me daba mucho gusto verlo después de tanto tiempo.
Desde ese día, me ha sucedido que cuando volteo a ver el reloj, la mayoría de las veces es a las 3:26 (el 26 de marzo era su cumpleaños: 3/26), o alguna hora donde los minutos marcan 26. Como justo ahora. Llámenme cursi o loca, pero siento que desde algún lado Miguel me sigue cuidando y que cada vez que veo un 26 o las 3:26 en el reloj es porque está a mi lado.
Lo extraño muchísimo, me hace falta. Las noches de museos no son lo mismo sin él. O los paseos, el helado o las caminatas. Teníamos que hacer un maratón de El Mentalista para que entendiera por qué me gusta tanto. Íbamos a ver Submarine e incluso prometió regalarme el libro impreso porque lo encontró en internet. Íbamos a hacer muchas cosas. Iba a platicarle de Daniel, y sus zapes y sus consejos es lo que más me gustaría tener de él en este momento.
Eso sucede.
2 comentarios:
Miguel fue una persona que supo ganarse tu cariño con cosas como las que mencionas, no le importaba nada cuando estaba contigo, más que tú estuvieras bien, me atrevo a decir que es de las mejores personas que te tocó conocer.
Y luego los sucesos que se vienen presentando últimamente, yo también creo que busca hacerse presente en tu vida, que sepas que desde donde está te sigue cuidando y pfff eso de que de regreso a tu casa sintieras esa sensación de que alguien te iba cuidando, la calle completamente sola, que te hayas enterado que últimamente está peligroso andar por la noche ahí y más sola, ay no, pudo prestarse a muchas cosas y no te pasó nada porque Miguel sigue estando pendiente y cuidándote :')
Y pues de manera simbólica y en tu sueño te despediste de él, que fue lo que te hizo falta, hasta en eso se manifiesta de manera bonita, y la lista de cosas por hacer quedaron pendientes, pero claro que aún puedes llevarlas a cabo por los dos. Y ese plus de tener a quien contarle todo lo que te pasa, que te regañe, aconseje, apapache cuando emo-cional y demás, eso es lo que más te debe hacer falta :(
Creo que los números tienen mucho que ver en nuestra vida, te enlazan a alguien y se hacen presente muy seguido, ya lo volví a comprobar.
Larga vida para Miguel en tu vida, porque aunque pase el tiempo sé que seguirá presente en tu corazón y que tú lo harás presente en tus posts :) Él debe estar feliz jajaja y que no te sorprenda que de repente te trollee, como le enseñaste :D
¡Qué bonito post, Xim!
Me encantó, es de esas cosas bonitas que esperas nunca dejen de pasar.
Ahora sí me extendí jajaja, es que todo me emocionó.
Seguiré visitando tu sitio perfecto, es amenaza.
Te adoro :****
D: aaahh mira sigues escribiendo, eres de las pocas personas que aún utilizan esto ja! bueh me largo
mjajajajajaja
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