Sí, feliz, a pesar de la manera tan confusa en que terminó.
Alfredo y yo no duramos más que un par de semanas. Todo iba bien, o al menos eso parecía. Parecía que él estaba dispuesto a hacer su vida bien, pero no fue así. Al verlo tan aparentemente feliz, Caro empezó a actuar de manera chantajista, como cuando se perdió en alcohol en aquella fiesta en casa de Vicky. En otra ocasión, le dijo a Alfredo que había dejado a su novio Luis porque se dio cuenta de que con quien quería estar en realidad, era con él. En ese momento, Alfredo le dejó claro que era bueno el hecho de dejar una relación que la estaba dañando —porque, sí, Luis la maltrataba—, pero que así como anteriormente ella había dejado a Alfredo para regresar con Luis y lo obligó a continuar y ser feliz y demás cursilerías, ahora los papeles se invertían y debía ser ella quien siguiera adelante y ser feliz, porque ya no había vuelta atrás.
¿Entonces qué sucedió? Sucedió que, al salir del primer concierto de Foo Fighters, Alfredo me dijo que tenía que hablar conmigo. Yo creo que no era el momento más indicado, pero dada la importancia que esa plática tenía para él, accedí a hablar. Así que me dijo que no se sentía precisamente en el mejor momento de su vida: recién había terminado el último semestre de su carrera, probablemente no volvería a ver a sus cuatro amigos de casi toda la carrera (Vicky, Mau, Carlos y Caro) porque todos tomarían rumbos distintos debido a sus intereses profesionales y se sentía a la deriva. Claro que siempre tendría a Ed, su mejor amigo de siempre, pero había cosas que inevitablemente cambiarían en su vida y eso le provocaba confusión. Además, al no sentirse totalmente bien consigo mismo, pensaba que estaba mal no poder estar al 100 con una pareja, en este caso yo. Me dolió, pero ciertamente no podía hacer algo al respecto. Pero eso sí, que si más adelante existiera la posibilidad de empezar de cero en nuestra relación —y claro, si yo aún quería—, estaría encantado. Que quería que nos siguiéramos tratando como los amigos que éramos y un largo, largo etcétera. Eso sucedió aquel día. Los días posteriores continuó hablándome por el chat de facebook, pero a mí me resultaba extraño; digo, eso de platicar con un exnovio de un par de semanas como si no hubiera pasado nada no es precisamente lo mío. No dejé de ser cortés, pero la situación seguía siendo extraña.
Un par de semanas después volvió a contactarme por el mismo medio por la noche. Primero me contó sobre la introspección que había tenido durante ese tiempo —bastante extensa, a mi parecer, y con varios detalles que no venían al caso—, para al final decirle lo que no había querido decirle antes: que me lastimaba que me siguiera hablando como si nada, y me respondiera que precisamente porque no quería lastimarme más, que era mejor ser sincero. ¿Por qué? Porque regresaría con Caro. Sí, así, tan simple y llanamente.
Con todas las cosas que me platicó sobre ella desde que empezamos a tratarnos, de lo mucho que ella lo lastimó y del daño que le hizo en el pasado, lo único que sentí en ese momento fue confusión. ¿Cómo era posible que no aprendiera a irse de una vez por todas de donde solamente resultaba herido? ¿Por qué pensaba que esta vez, después de incontables ocasiones, las cosas entre ellos sí serían diferentes? No lo sé, pero más que entristecerme, me decepcionó. Lo creía sensato. También sentí cierta rabia hacia Caro, por ser tan buena manipuladora y por lo siguiente: Caro, teniendo 29 años (Alfredo recién cumplió 24), viene de una familia de Tlaxcala algo conservadora. La mayoría de los parientes de su edad ya se casaron, así que la siguiente que tendría que hacerlo es ella. Pero como ni siquiera tiene pareja, pensaría que sería bueno probar suerte con el primer incauto que tuviera a la mano. Y lo logró. Pudo chantajear lo suficiente a Alfredo para hacerlo regresar a ella. Y sé que no soy nadie para juzgar, aunque no deja de ser hasta lastimera esa manera de pensar. El miedo a estar sola, sin importar que te hagan daño y aferrarte a lo que ya conoces, simplemente no está bien.
Eso es algo que yo ya aprendí con mucho de lo que he vivido; sé dónde no hay amor, dónde se hace daño, dónde no sirve quedarse y cuándo es mejor decir adiós, pero ellos aún no lo comprenden y tendrán que hacerlo por la mala. Incluso podrían seguir pasando años hasta que eso suceda.
Por otra parte, también me confundía pensar en cómo trataría a sus amigos después de que supieran esa situación. Al principio creí que yo ya no tenía nada que hacer ahí y debía alejarme poco a poco y en silencio, pero ellos no dejaron de ser amables conmigo. ¿Entonces? Pues al ver que no resulté incómoda y que algunos de ellos demostraran que aún me querían en sus vidas, decidí quedarme y seguir tratándolos tan bien como lo habían hecho conmigo. :)
Así terminó mi 2013, pero ese dolor y tristeza se quedó ahí. Igual que el del 2012 cuando inició el 2013. Creo que no merecía semejante patada en el trasero, pero ya qué. Sucedió y ya, y no lo puedo cambiar, pero sí puedo no seguir sintiéndome mal por ello. Al rato me voy a la playa, con todo y el clima que parece no ser bueno, pero irme tal vez me haga bien.
Y respondiendo a la pregunta que da título al post, sí, es un feliz año nuevo para mí. Espero que también lo sea para ustedes, beautiful people. Gracias por aguantarme otro año leyendo mis tonterías.
7 comentarios:
oyeee!!! deja en paz a Caro u.u
Oh, déjame u.u Sólo escribí mi opinión porque para eso tengo blog.
Además tú ni me lees. :(
no todo lo leo, porque casi todo es tu vida privada, pero si me vengo a dar mis vueltas de vez en cuando ._.
es un blog, puede haber información importante
Por fiiin vine.
La verdad, Xim fue lo mejor que pudo pasarte, porque una persona que no tiene claro sus sentimientos y lo que quiere no te sirve.
Que mal por esta niña, porque qué situación tan cómoda, tenía a su novio y sabía Alfredo seguía soltero y disponible para cuando ella quisiera, apareces tú, siente pasos en la azotea y actúa de esa forma, muy mal eh, cuanta inmadurez en una persona de esa edad, en fin, la madurez no llega con los años.
Egoístas hasta el fin, como dices no era el momento, pero buebo, pues que les vaya bien y tú contenta, peor que hubiera pasado más tiempo y de la nada te dijera que siempre no, tú eres una gran mujer y mereces personas mucho mejores a tu lado, digo no es necesario que te lo diga.
De sus amigos fue bonito que tomaran eso muy aparte, tú les caes bien y ahí siguen :)
Te mando un besote y perdona por no estar en su momento, espero estés mejor, conociéndote yo digo que sí porque eres muy fuerte, has salido de peores.
Te quiero muchísimo :*
¡Aaaay, Mare! :)
Te adoro porque sigues al pendiente aunque casi no te conectes. Tienes mucha razón en lo que dices, la madurez no llega con los años, pero ni modo, así las cosas y como dices, que les vaya bien.
También te mando un beso y no te preocupes, sé que siempre estás y agradezco muchísimo tus palabras. Eres una amiga increíble y tengo mucha suerte de haberte encontrado.
¡Te quiero má-as! :*
Cenzontle:
Descuida, nunca publico información importante de las personas en internet. :)
Y prometo ya dejar en paz a esa mushasha.
Gracias por leer. :)
Y siempre será así :)
Suerte de ambas, porque tú también eres increíble :*
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