Hello, beautiful people!
Ya tenía rato que quería venir a postear, pero aquel asunto de la entrada anterior no me dejaba tranquila y básicamente, era lo único en lo que pensaba. Y qué flojera seguir hablando de lo mismo, supongo. Pero ya pasó y ya me siento mejor, y ya extrañaba venir a escribirles.
Hoy quiero contarles que han pasado cosas bonitas desde año nuevo, y que estoy feliz y me siento súper cool, goe… No, en serio, sí me siento súper cool. Primero, rescaté un blog que tenía olvidado en wordpress, en donde me desahogo de las cosas que me hace daño pensar. O sea, casi lo mismo que hago aquí, pero sin dar explicaciones (el tagline dice: «uso wordpress porque en algún lugar tenía que tirar la basura mental que no va en blogger»), y me ha servido mucho. Tengo la mala costumbre de callarme pensamientos en verdad venenosos porque no tengo a alguien con quién hablarlos en total libertad sin sentirme juzgada o cuestionada; sólo podía hacerlo con Miguel, pero él ya no está y como ya no podía seguir callándome lo que me lastimaba empecé a soltarlo allá. Ese wordpress también me ha ayudado a ver en retrospectiva y analizar fríamente sobre el pasado y las cosas que hice mal (porque aquí en blogger siempre tengo la razón); aceptar mis estupideces y dejarlas ir. No quería decirlo de la manera cursi, pero… me ayudó a perdonarme. Y cuando te perdonas es más fácil seguir. Es como si te liberaras de un ancla muy pesada.
Ok, basta de filosofía de libro de autoayuda de Sanborns.
Otra de las cosas lindas que me sucedieron fue la convivencia con el grupo de danza, mi ohana. En algún momento escribí una serie de tuits relatando mi historia con la ohana y cómo me salvó en una etapa difícil, y lo importante que es la danza para mí; tal vez la escriba aquí después. Esta vez no fue la excepción y me volvió a ayudar, sumado a que también bajé una talla de jeans. Los planes que hay para este año con ellos y las coreografías nuevas me tienen feliz y distraída de los pensamientos venenosos.
También retomé la venta de pay de limón. Momó es mi socia y nos va bien, y hemos perfeccionado la receta que Mare me dio (¡gracias, Mare!). A la gente de su trabajo le gusta mucho el pay y lo pide seguido. Pueden hacer sus pedidos, con confianza, cuando gusten. Les aseguro que lo van a amar.
Finlandia. Este punto es importante. Algunos de ustedes saben el amor que le tengo a este país y las ganas que tengo de viajar a Helsinki, su capital. Pues bien, el viaje que estaba planeando para pasar mi cumple dentro de dos años allá cambió un poco: ya no pienso irme de vacaciones, sino a estudiar mi maestría. Uno de mis primos me alentó y aunque al principio me pareció algo descabellado ya tomé la decisión. Ya encontré el programa y la universidad que quiero así como la información sobre las cuotas que hay que cubrir; convocatorias para becas… ¡hasta información del clima! Me emociona mucho y me gusta imaginarme allá.
Por ahora eso es lo que recuerdo. No me puedo quejar, al contrario, lo agradezco, sólo espero que no pase algo que lo arruine. Ya veremos…
2 comentarios:
Qué bonito que fuiste rescatando todo, eso me da mucho gusto. El mal rato pasó y retomaste lo realmente importante, como tu viaje a Finlandia. Dale que sé que puedes :)
Yaaay con el pay, luego me pasas ahora tú tus perfecciones y qué bueno te funcione como negocio, eso está genial.
Te quiero, mucho y sigo leyendo que veo hay material :D jaja!
¡Gracias, mujer! Pues sí, el mal rato pasó, y lo de Finlandia ahí va, lento pero seguro.
Respecto al pay, son un par de pequeñas mejoras, pero sí se notan y hacen que sepa todavía más delicioso.
¡Te quiero mucho!
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