Us - Regina Spektor
Hoy fue un día que sin duda valió la pena, aunque no dejó de ser.. raro. [Sepan que no me gusta mucho usar esa palabra]. Fui al hospital a ver a Miguel, y a una de mis tías.
Raro, en el sentido de que no me imaginé que él fuera a platicarme su vida antes de mí.. Tal vez ya estaba un tanto desacostumbrada a ese tipo de conversaciones que me pareció.. digamos, poco usual. Porque no muchos lo habían hecho antes, y porque es un tema tan personal que casi siempre se prefiere no tocar. Aunque debo decir que me siento.. especial, por el grado de confianza que eso implica. Ja. En cambio yo, ahora que lo pienso, no conté casi nada sobre mi vida antes de él. No por falta de confianza, claro está, sino porque me vinieron a la mente tantos recuerdos random cuando él me pidió que le platicara sobre mí, que no supe por dónde empezar.
Y me viene a la mente otra canción, que probablemente me ayude a saberlo: 'Tanto', de JD Natasha. En fin. Pero como siempre, fue un día épico. En verdad amo estar con él. Le quiero tanto..
*Nota: Esto merece un post muy especial. Lo encontrarán en la segunda semana de noviembre, lo prometo. Es que por ahora es secreto, muaHaHa! :D
Después de él, fui a visitar a mi tía. Ha pasado cierto tiempo desde la última vez que la vi. No sé cuánto, pero lo cierto es que me sentí feliz de verla. Fue como.. mágico. La quiero tanto, porque gracias a ella tengo dos primas que son como mis hermanas. Es muy especial porque ella consentía a mi señora madre cuando niña: la peinaba, le compraba zapatitos.. La quería casi como si fuera su hija. Además tiene una voz dulce, de ésas que, de sólo escuchar, te sientes protegido.
En fin. Decía que fue un día raro. Y lo fue hasta en el restaurante. Resulta que después de las visitas, fui con mi madre a comer. Al ver en el menú la imagen del caldo tlalpeño, no dudé en pedirlo; se veía delicioso. Pero cometí un épico fail, porque cuando llegó mi plato, la realidad distaba mucho de lo que había visto. Algo así como el Expectations/Reality de (5OO) Days of Summer. A estas alturas es obvio que no debió haberme sorprendido pues, como buena diseñadora, en algún lugar de mi inconsciente sabía que la fotografía de producto hace maravillas. Ah, pero el fail no terminó ahí. En algún momento, a alguien se le ocurrió la
Y tengo muchas ganas de una cerveza. Cuando salga, Miguel me la va a invitar :).
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