26 febrero 2013

Everything's alright

Musiquita del post:
Treasure – Flyleaf
So I thought – Flyleaf

Hoy fue un día bonito desde que empezó. En la mañana llegué a mi clase del proyecto terminal y ¡por fin! el profesor me dio el visto bueno para la propuesta de logotipo que le presenté. Ya puedo empezar con las propuestas de papelería, envase, manual de identidad, catálogos, etc., y estoy muy feliz por ello. Al salir de clase fui a sentarme a las banquitas afuera de la cafetería VIP y mientras esperaba si por casualidad la abrían (para hacer tiempo en lo que empezaba la clase de tahitiano), Efren pasó a saludarme y nos quedamos platicando durante todo ese rato. Fue lindo porque el tiempo se nos pasó volando hablando de muchísimas cosas. Además el día estaba ¡radiante! Perfecto para platicar sin aburrirse y, de no haber sido porque tenía que ir a bailar, habría seguido hablando con él. Es que, en serio, nunca te aburres con él, y molestarlo poquito llamándolo ‘hipster’ porque según él no lo es, es priceless, haha :)

Llegué a casa muy cansada porque las clases de danza con Agus son mortales para los que no tenemos condición :( y lo peor es que no pude alargar mi siesta vespertina porque tenía que preparar pie de limón para la tarde-noche, y como no tenía los ingredientes, pues tenía que ir a comprarlos. Es que hoy se cumplió el novenario de la muerte de mi abue, y después de la misa en su honor, la familia se reunió para cenar en su casa. Yo creo que es como para cerrar ese círculo de nueve días, no sé exactamente por qué se hace, pero se hace y ya. Entonces, quise aportar algo que además les alegrara un poquito la noche, y es que el pie me queda increíble. Ni muy dulce, ni muy amargo, ni muy aguado. Lo mejor del momento fue cuando una de mis sobrinas pequeñas me dio un abrazo grande al tiempo que me decía que el postre le había encantado; creo que comió tres raciones.

Y bueh, todo esto viene al caso porque no quiero olvidar nunca este día. Con tantas cosas bonitas que sucedieron, quiero pensar que fue mi abue que me está cuidando desde donde esté –por cursi que suene–. No soy precisamente una persona religiosa, pero sí espiritual, y creo en que las personas no se van de nosotros porque dejen de vivir; se van si las olvidamos. Tal vez fue su manera de decirme que a partir de ahora todo estará bien, que las cosas empiezan a retomar su cauce y aunque no todo volverá a ser igual, con el tiempo, podré recuperarme de su pérdida. Lo único que me sigue doliendo es ver a mi mamá llorando. Sólo la he visto así una vez, pero imagino lo mucho que debe dolerle; quien fue su mamá ahora ya no está y seguramente yo estaría igual si me encontrara en su lugar :(




Gracias por todo, abue. Lo único que hiciste fue darnos tu cariño.
Descansa, creo que ya lo necesitabas.

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