Hola otra vez. Hoy ya no estoy triste.
Es que hoy salí con Efren y fue un día bien bonito que quiero recordar siempre y por eso vengo a escribirlo. Resulta que el miércoles de la semana pasada tuve que ir por la tarde a la escuela a preguntar por mi calificación de Artes Gráficas. No iba tan del mejor humor porque solamente iba a eso y además empezó a llover, y bueno, sí me gusta la lluvia, pero cuando llueve y ando en la calle me da un calor terrible y sudo, iugh. Total, que llegué al edificio de Diseño y para colmo no encontraba al profe, así que me dispuse a tomar un descanso en un banquito que había por ahí mientras hacía check-in y leía tuits, y en eso estaba cuando escuché que alguien me saludó. Era Efren. Y la verdad es que siempre que lo saludo, mi día se vuelve como… más bonito, y esa vez no fue la excepción. Le devolví el saludo, platicamos un poco y esbozamos una salida que desde que íbamos juntos en Serigrafía habíamos hablado, pero que nunca concretamos. Entonces, hasta ayer por la tarde le pregunté si seguía en pie [porque a veces se le va la onda] y sí, quedamos en que hoy saldríamos.
Todo fue bonito desde que empezó. Quedamos de vernos afuera de la escuela, llegó, nos saludamos y después de un ratito nos fuimos a las pizzas :D Era una pizzería a la que alguna vez fui con Leo y sus amigos y a la que jamás regresé, pero que desde entonces me había gustado mucho. De las cosas que platicamos ahí, hay algo en particular que no se me olvida. Me dijo que no es bueno vivir en la nostalgia del pasado; que recordar cosas es lindo, pero no quedarse siempre ahí. Es que le dije que estos días he estado extrañando la escuela, mis materias, a un profe que fue mi crush –y del que él siempre me ha hecho burla porque «¿cómo me pudo haber gustado?», por feo, según él, pero no es cierto–, etc. Y me dijo también que ahora que estoy en la transición escuela/vida ‘real’ le daba gusto escuchar que tengo tantos planes por delante, y que mejor pensara en ello.
Después fuimos a caminar para hacer digestión, vimos unas cosas que quería comprarse, pasamos a una plaza fea que está por ahí y luego fuimos por helado a un lugar que me comentó cuando regresábamos del festejo de mis 23. Si ese lugar no es el paraíso, es lo más cercano que hay en esta ciudad. De verdad, jamás había probado un helado tan delicioso como el que elegí, que era una bola de helado de Bailey's sobre una base de gelatina de café cubierta con licor de café. El de él era igual, pero su helado era de mazapán con palanqueta y también era una delicia.
Y ya. Nos fuimos temprano porque él vive un poco lejos y porque yo tenía clase de danza. Estando en el transporte no me pude despedir bien de él porque había demasiada gente, pero me habría gustado darle un abrazo de esos que uno no quiere que terminen y en los que en la mente suena una canción que se convierte en el soundtrack perfecto. Si pudiera ponerle canción a este día, definitivamente sería 505, de Arctic Monkeys.
Gracias por hoy, joven sin acento :)
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18 julio 2013
13 junio 2013
The ones who love you when you are 23
Aloha, stalkers.
La última vez les platicaba lo rara que me sentía por mi cumpleaños y lo apática que estaba porque el último festejo no salió como me hubiera gustado. Pues bien, ya cumplí los 23 y la fiesta fue mejor de lo que imaginé. Fueron mis tres TOOL incondicionales, y Efren, Alex y Fer, que llegó con su novia. Éramos poquitos, los que teníamos que estar. Esa tarde la pasamos bebiendo, comiendo pizza y jugando billar, como quería, y la verdad es que no puedo quejarme de nada, sino solamente agradecer por tener personas tan bonitas conmigo. Descubrí, o más bien, reafirmé que no soy tan mala jugando bola 8; una de las partidas las ganó mi equipo con mi golpe final :)
La pizza, una verdadera delicia. Era de queso de cabra y pera, y en serio, sabe tan rico que no hace falta más que salsa inglesa para acompañarla. En cuanto a la bebida, pedí una sangría y un calimocho. Supongo que así como la cerveza saca mi ‘lado sociable’, el vino saca mi ‘lado tímido’, pero en verdad tímido; no recuerdo otras ocasiones sociales en donde me haya visto así, sonrojándome casi por cualquier cosa, pero sí sonriendo mucho :)
Ah, y mis regalos fueron fabulosos. Una libreta de Efren, de las que imprime los forros en serigrafía, encuadernada y todo por él mismo; unos stickers de la refaccionaria de bicicletas de Benitool, y el boleto del pasado concierto de Steven Wilson, por Fer. Es que no les conté, pero sucede que me invitó al concierto y me gustó mucho; ese día lo pasé bonito y cuando tocaron Postcard, casi lloro. Creo que ésa fue mi canción favorita aquella noche. Entonces, al salir olvidé pedirle mi entrada del concierto porque me gusta conservarlas, pero quedamos en que en el festejo de los 23 me la llevaría, y ahí estuvo.
Felices 23. Por ahora no puedo pensar más que eso, a pesar de que parece que vienen momentos difíciles de nuevo para mi familia.
Aloha!
La última vez les platicaba lo rara que me sentía por mi cumpleaños y lo apática que estaba porque el último festejo no salió como me hubiera gustado. Pues bien, ya cumplí los 23 y la fiesta fue mejor de lo que imaginé. Fueron mis tres TOOL incondicionales, y Efren, Alex y Fer, que llegó con su novia. Éramos poquitos, los que teníamos que estar. Esa tarde la pasamos bebiendo, comiendo pizza y jugando billar, como quería, y la verdad es que no puedo quejarme de nada, sino solamente agradecer por tener personas tan bonitas conmigo. Descubrí, o más bien, reafirmé que no soy tan mala jugando bola 8; una de las partidas las ganó mi equipo con mi golpe final :)
La pizza, una verdadera delicia. Era de queso de cabra y pera, y en serio, sabe tan rico que no hace falta más que salsa inglesa para acompañarla. En cuanto a la bebida, pedí una sangría y un calimocho. Supongo que así como la cerveza saca mi ‘lado sociable’, el vino saca mi ‘lado tímido’, pero en verdad tímido; no recuerdo otras ocasiones sociales en donde me haya visto así, sonrojándome casi por cualquier cosa, pero sí sonriendo mucho :)
Ah, y mis regalos fueron fabulosos. Una libreta de Efren, de las que imprime los forros en serigrafía, encuadernada y todo por él mismo; unos stickers de la refaccionaria de bicicletas de Benitool, y el boleto del pasado concierto de Steven Wilson, por Fer. Es que no les conté, pero sucede que me invitó al concierto y me gustó mucho; ese día lo pasé bonito y cuando tocaron Postcard, casi lloro. Creo que ésa fue mi canción favorita aquella noche. Entonces, al salir olvidé pedirle mi entrada del concierto porque me gusta conservarlas, pero quedamos en que en el festejo de los 23 me la llevaría, y ahí estuvo.
Felices 23. Por ahora no puedo pensar más que eso, a pesar de que parece que vienen momentos difíciles de nuevo para mi familia.
Aloha!
hablo de:
ABOUT FEELINGS AND MEMORIES,
ALEX,
EFREN,
FERS,
GIRLY / CURSI
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26 febrero 2013
Everything's alright
Musiquita del post:
Treasure – Flyleaf
So I thought – Flyleaf
Hoy fue un día bonito desde que empezó. En la mañana llegué a mi clase del proyecto terminal y ¡por fin! el profesor me dio el visto bueno para la propuesta de logotipo que le presenté. Ya puedo empezar con las propuestas de papelería, envase, manual de identidad, catálogos, etc., y estoy muy feliz por ello. Al salir de clase fui a sentarme a las banquitas afuera de la cafetería VIP y mientras esperaba si por casualidad la abrían (para hacer tiempo en lo que empezaba la clase de tahitiano), Efren pasó a saludarme y nos quedamos platicando durante todo ese rato. Fue lindo porque el tiempo se nos pasó volando hablando de muchísimas cosas. Además el día estaba ¡radiante! Perfecto para platicar sin aburrirse y, de no haber sido porque tenía que ir a bailar, habría seguido hablando con él. Es que, en serio, nunca te aburres con él, y molestarlo poquito llamándolo ‘hipster’ porque según él no lo es, es priceless, haha :)
Llegué a casa muy cansada porque las clases de danza con Agus son mortalespara los que no tenemos condición :( y lo peor es que no pude alargar mi siesta vespertina porque tenía que preparar pie de limón para la tarde-noche, y como no tenía los ingredientes, pues tenía que ir a comprarlos. Es que hoy se cumplió el novenario de la muerte de mi abue, y después de la misa en su honor, la familia se reunió para cenar en su casa. Yo creo que es como para cerrar ese círculo de nueve días, no sé exactamente por qué se hace, pero se hace y ya. Entonces, quise aportar algo que además les alegrara un poquito la noche, y es que el pie me queda increíble. Ni muy dulce, ni muy amargo, ni muy aguado. Lo mejor del momento fue cuando una de mis sobrinas pequeñas me dio un abrazo grande al tiempo que me decía que el postre le había encantado; creo que comió tres raciones.
Y bueh, todo esto viene al caso porque no quiero olvidar nunca este día. Con tantas cosas bonitas que sucedieron, quiero pensar que fue mi abue que me está cuidando desde donde esté –por cursi que suene–. No soy precisamente una persona religiosa, pero sí espiritual, y creo en que las personas no se van de nosotros porque dejen de vivir; se van si las olvidamos. Tal vez fue su manera de decirme que a partir de ahora todo estará bien, que las cosas empiezan a retomar su cauce y aunque no todo volverá a ser igual, con el tiempo, podré recuperarme de su pérdida. Lo único que me sigue doliendo es ver a mi mamá llorando. Sólo la he visto así una vez, pero imagino lo mucho que debe dolerle; quien fue su mamá ahora ya no está y seguramente yo estaría igual si me encontrara en su lugar :(
Gracias por todo, abue. Lo único que hiciste fue darnos tu cariño.
Descansa, creo que ya lo necesitabas.
Treasure – Flyleaf
So I thought – Flyleaf
Hoy fue un día bonito desde que empezó. En la mañana llegué a mi clase del proyecto terminal y ¡por fin! el profesor me dio el visto bueno para la propuesta de logotipo que le presenté. Ya puedo empezar con las propuestas de papelería, envase, manual de identidad, catálogos, etc., y estoy muy feliz por ello. Al salir de clase fui a sentarme a las banquitas afuera de la cafetería VIP y mientras esperaba si por casualidad la abrían (para hacer tiempo en lo que empezaba la clase de tahitiano), Efren pasó a saludarme y nos quedamos platicando durante todo ese rato. Fue lindo porque el tiempo se nos pasó volando hablando de muchísimas cosas. Además el día estaba ¡radiante! Perfecto para platicar sin aburrirse y, de no haber sido porque tenía que ir a bailar, habría seguido hablando con él. Es que, en serio, nunca te aburres con él, y molestarlo poquito llamándolo ‘hipster’ porque según él no lo es, es priceless, haha :)
Llegué a casa muy cansada porque las clases de danza con Agus son mortales
Y bueh, todo esto viene al caso porque no quiero olvidar nunca este día. Con tantas cosas bonitas que sucedieron, quiero pensar que fue mi abue que me está cuidando desde donde esté –por cursi que suene–. No soy precisamente una persona religiosa, pero sí espiritual, y creo en que las personas no se van de nosotros porque dejen de vivir; se van si las olvidamos. Tal vez fue su manera de decirme que a partir de ahora todo estará bien, que las cosas empiezan a retomar su cauce y aunque no todo volverá a ser igual, con el tiempo, podré recuperarme de su pérdida. Lo único que me sigue doliendo es ver a mi mamá llorando. Sólo la he visto así una vez, pero imagino lo mucho que debe dolerle; quien fue su mamá ahora ya no está y seguramente yo estaría igual si me encontrara en su lugar :(
Gracias por todo, abue. Lo único que hiciste fue darnos tu cariño.
Descansa, creo que ya lo necesitabas.
hablo de:
ABOUT FEELINGS AND MEMORIES,
EFREN
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