11 febrero 2013

¿Nostalgia? No sé

Hace tiempo que no escuchaba ese disquito de Flyleaf, Remember to Live. Me gusta mucho, pero solamente lo escucho en ciertas épocas; es que es de esa música que me trae recuerdos bonitos y no tan bonitos de momentos muy específicos y me provoca sentimientos encontrados y casi siempre me hace llorar. No sé, es una sensación muy rara y difícil de explicar. Es demasiado personal.

Hoy lo volví a escuchar y volvieron a mi mente un montón de recuerdos, e imaginé que cierta persona en una situación hipotética de lo que hubiera sucedido el día de hoy –si no me hubiera sentido enferma– me hacía la siguiente pregunta:

❝ Xim, ¿hay algo en tu vida de lo que te arrepientas? ❞

Y la respuesta, beautiful people, es: sí. Es extraño, porque uno de mis ideales es vivir sin arrepentirme de nada, y en retrospectiva, creo que nada de lo que he hecho hasta ahora merece ningún tipo de arrepentimiento; siento que he vivido bastante tranquila. Pero hay una cosa de la que sí me arrepiento o me hubiera gustado que fuera diferente, y tiene qué ver con Leo, ese novio que conocí hace poco más de un año en el servicio social y del que ahora no sé nada. Y es, que no lo valoré como se merecía. Siempre fue muy lindo y muy atento conmigo, siempre se preocupó porque me sintiera bien, en todos los aspectos, y era bromista y, vaya, era muchas cosas que había soñado hasta entonces. ¿Y luego? Bueno, tengo que reconocer que no era precisamente mi mejor época como para andar con alguien. Fue cuando en mi familia supimos que mi tío tenía cáncer y el pronóstico de los médicos no era alentador; fue cuando apenas habían pasado dos meses de terminar una relación con alguien que no valía tanto la pena como aparentaba; fue cuando no había avances en el equipo del proyecto de titulación… Fueron muchas circunstancias y además me sentía vacía; como que iba a la deriva porque había olvidado para qué elegí esta carrera. A pesar de todo eso, Leo siempre estuvo ahí intentando hacer de mis días algo más llevadero, con pequeñas bromas pero, de verdad, no entiendo qué me pasaba. Hacía dramas por cosas insignificantes cuando jamás en la vida fui así y él me aguantó pero, como es lógico, en algún momento se le terminó la paciencia. Nunca me gritó, ni nada, pero insistía en que debía bajarle a mi neurosis y yo prometía que sería más cool y ese mood cool me duraba unos días y era un círculo vicioso. De pronto, un día, ya ninguno de los dos sentía nada por el otro. Las cosas pudieron ser distintas y esa relación muy duradera ¡si mi actitud hubiera sido distinta!

Hubiera…
Pudo ser…
Si yo…

Nada de eso fue, y es algo que a la fecha me sigue pesando un poco, pero sé que ya no hay nada por hacer. No sé si algún día lo volveré a ver o saber de él y mucho menos si, en algún universo paralelo o realidad alterna, regresaré con él. Supongo que no, porque yo soy la primera que se niega rotundamente a regresar con cualquiera de sus exes. Pero sí, me arrepiento de ello y no tienen idea.

No crean que lloré mientras escribí el post. Como sea, necesitaba terminar de sacar esto.

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